La inteligencia artificial
dejó de ser una tecnología reservada para grandes compañías o proyectos
experimentales y se convirtió en una capacidad cada vez más accesible para las
organizaciones. El nuevo desafío, sin embargo, no está necesariamente en tener
acceso a la tecnología, sino en saber dónde aplicarla para generar eficiencia,
mejorar la experiencia de los clientes y producir resultados medibles.
Esta fue una de las principales conclusiones planteadas por
Giovanni Gomes, director de Inteligencia Artificial de Stefanini Group, durante
la participación de la compañía en Andicom 2026, uno de los principales
encuentros de tecnología y telecomunicaciones de la región, que reúne en
Cartagena a representantes de diferentes industrias para analizar el futuro de
la transformación empresarial.
“Antes de hablar de la tecnología, las empresas tienen que
mirar su negocio y entender bien qué pueden hacer diferente. El desafío está en
sacar el mejor provecho de esta tecnología y lograr realmente un retorno de la
inversión”, señaló Gomes.
Para Stefanini Group, esta perspectiva marca una evolución
en la conversación sobre inteligencia artificial. A medida que las capacidades
de IA se vuelven más accesibles y los modelos continúan evolucionando, la
ventaja competitiva ya no depende únicamente de contar con una determinada
herramienta, sino de la capacidad de las organizaciones para identificar
oportunidades concretas y llevarlas a la operación.
De la experimentación al impacto
Gomes explicó que las empresas pueden encontrar
oportunidades de aplicación de IA tanto dentro de sus operaciones como en la
relación con sus clientes.
Por un lado, la tecnología puede contribuir a automatizar
procesos manuales y repetitivos, reducir tiempos, mejorar la eficiencia y
generar ahorros o mejores márgenes. Por otro, puede transformar la interacción
con los consumidores mediante experiencias más fluidas e hiperpersonalizadas.
“Todo lo que es manual y repetitivo puede ser una
oportunidad para generar eficiencia. Pero también está la posibilidad de
utilizar la IA para mejorar los canales de comunicación con los clientes y
ofrecer una atención mucho más personalizada”, explicó.
Esta visión forma parte del enfoque AI-First que Stefanini
Group viene consolidando globalmente: utilizar la inteligencia artificial como
un motor para crear valor empresarial, integrándola desde el inicio de los
proyectos y no simplemente como una capa tecnológica añadida posteriormente. La
compañía define este enfoque como una manera de utilizar la IA desde el origen
de las decisiones para construir soluciones orientadas a eficiencia, desempeño
y crecimiento sostenible.
Tres pasos para convertir la IA en resultados
De acuerdo con Gomes, una estrategia efectiva de
inteligencia artificial debe comenzar por el negocio y avanzar en tres
momentos. El primero es entender el desafío o la oportunidad. Antes de
seleccionar una plataforma, un modelo o una herramienta, las organizaciones
deben identificar qué problema quieren resolver y qué resultado esperan
alcanzar.
El segundo es implementar la solución adecuada, aprovechando
plataformas, capacidades y aceleradores que permitan reducir el tiempo entre la
identificación de la oportunidad y la generación de valor.
El tercero, medir los resultados. Los indicadores definidos
al comienzo del proyecto deben permitir determinar si la solución está
produciendo el impacto esperado y generar un proceso continuo de aprendizaje y
mejora.
“Primero es entender el desafío o las oportunidades de
negocio. Una vez que identificamos las oportunidades, pasamos a la
implementación. Y el tercer punto es medir los resultados, en función de los
KPI de negocio que fueron identificados al principio”, afirmó Gomes.
Este enfoque busca evitar uno de los principales riesgos que
enfrentan actualmente las organizaciones: invertir en herramientas de IA sin
tener claridad sobre el problema que se pretende solucionar o sobre el retorno
esperado.
Una IA cada vez más transversal
Stefanini Group cuenta con una trayectoria en inteligencia
artificial aplicada de más de una década y ha incorporado estas capacidades de
manera transversal a sus diferentes áreas de negocio. La compañía señala que
actualmente cuenta con más de 250 casos de éxito AI-First y un ecosistema de
soluciones que integra inteligencia artificial en distintos frentes de
transformación empresarial.
Para Gomes, esta experiencia permite acompañar a las organizaciones
más allá de la implementación tecnológica y acelerar su curva de adopción de
una manera alineada con sus prioridades.
“Esta combinación de un partnership cercano con el cliente y
nuestro músculo global nos permite entregar soluciones que realmente generan
valor. Esa es nuestra misión”, afirmó.
En un escenario en el que la inteligencia artificial avanza
rápidamente y las herramientas están cada vez más disponibles para empresas de
distintos tamaños, el siguiente capítulo de la transformación no estará
determinado únicamente por quién adopte primero una tecnología, sino por quién
consiga integrarla de manera más efectiva a su estrategia y convertirla en
resultados.
Para Stefanini Group, ese es precisamente el desafío: pasar
de experimentar con inteligencia artificial a utilizarla como una capacidad
estratégica para transformar negocios.