Datos del Digital News Report 2026 muestran que la confianza
en las noticias varía significativamente entre los países de América Latina. En
Colombia, solo el 25% de los encuestados dice confiar generalmente en las
noticias. Argentina y Chile también muestran niveles distintos de confianza,
con un 26% y un 34%, respectivamente, mientras que en Brasil, esa cifra es del
36%.
La forma en que las personas acceden a la información
también difiere entre mercados. En Colombia, el 35% de los encuestados en
general afirma consumir contenido relacionado con noticias de creadores o
influencers semanalmente. Esa cifra sube al 40% entre las personas de 18 a 24
años.
Sherlock Communications, agencia de comunicación estratégica
multilatina con operación en Colombia, señala que estas cifras ayudan a
ilustrar uno de los desafíos que enfrentan las empresas latinoamericanas al
entrar en otros mercados de la región, un desafío que comienza mucho antes de
lanzar una campaña.
"Existe una tendencia a ver a América Latina como un
mercado único debido a nuestra proximidad geográfica y a que compartimos
ciertas características y desafíos. Pero cada país ha desarrollado su propia
relación con los medios, las marcas y el consumo digital, así como sus propios
matices y diferencias culturales. La localización comienza cuando una empresa
entiende esas diferencias", afirma Patricia Zylberman, directora general
de Sherlock Communications.
Investigaciones realizadas por Sherlock Communications
refuerza el impacto de estas diferencias. Según el Bad Language Report 2024 de
la agencia, el 77% de los latinoamericanos encuestados afirmó haber decidido no
comprarle a una empresa internacional debido a errores de comunicación
evitables, incluidas traducciones automáticas e imágenes que no representaban
adecuadamente al público local.
Esto refuerza la importancia de entender quién ya opera en
un mercado, cómo perciben los consumidores la categoría y qué factores ayudan a
generar confianza antes de entrar en un nuevo país.
El calendario local importa
El calendario local es otro factor importante a considerar,
ya que puede cambiar por completo el contexto en el que se recibe un mensaje.
En 2026, países como Colombia, Costa Rica y Perú ya celebraron elecciones
nacionales, mientras que en Brasil la primera vuelta de las elecciones
generales está prevista para el 4 de octubre, con una posible segunda vuelta el
25 de octubre.
Prestar atención a estas fechas es importante porque el
ciclo noticioso cambia durante los períodos electorales, ciertos temas pueden
volverse más sensibles, y la publicidad y la promoción pagada pueden estar
sujetas a normas adicionales. Por eso, una campaña regional podría encontrarse
compitiendo con una agenda política intensa o enfrentando restricciones que no
existen en otro mercado.
La misma consideración se aplica a fechas comerciales, días
feriados, grandes eventos deportivos, debates regulatorios y otros
acontecimientos locales.
La localización va más allá de la traducción
El idioma, las imágenes y las referencias culturales también
pueden influir en cómo se recibe una campaña. Traducir el contenido al español,
por ejemplo, no resuelve las diferencias de vocabulario, tono o humor. Incluso
entre países que comparten el mismo idioma, la comunicación puede sentirse
desconectada si no se tienen en cuenta los matices locales.
Un mensaje que resuena en Colombia puede encontrarse con un
nivel de confianza distinto, canales de información diferentes y referencias
culturales completamente distintas en México, Brasil, Argentina o Chile. Las
empresas deben comprender a los consumidores, el panorama competitivo y el
entorno de comunicación de cada país antes de replicar mensajes, formatos o
inversiones.
Comprender el mercado es esencial para una planificación
eficaz
Según Sherlock Communications, operar en toda la región no
significa reconstruir por completo la estrategia para cada país. Más bien,
significa comprender al público y al mercado en cada lugar. Los objetivos, el
posicionamiento y los mensajes centrales pueden ofrecer una base común, pero la
ejecución debe reflejar las condiciones de cada mercado.
Por eso, las empresas deben estudiar a sus públicos
objetivo, el entorno competitivo y los canales más relevantes antes de decidir
dónde invertir y qué mensajes pueden necesitar contexto adicional. Este
análisis debería formar parte del proceso de planificación, y no ser algo que
se considera solo después de haber desarrollado la estrategia.