La economía colombiana está entrando en una nueva etapa. Después de varios años en los que el consumo de los hogares y el gasto público fueron protagonistas, la inversión comenzará a tomar el liderazgo del crecimiento a partir de 2027, según la nueva edición del informe Situación Colombia de BBVA Research.
El equipo de economistas proyecta que el PIB colombiano crecerá 2,6% en 2026, 2,3% en 2027 y acelerará hasta 3,1% en 2028. Pero detrás de estas cifras se producirá un cambio importante: la inversión fija crecería 7% en 2027 y 6,4% en 2028, impulsada por proyectos de infraestructura, construcción, minería, petróleo y las inversiones asociadas con la reconstrucción después del terremoto.
“Estamos viendo un cambio en la composición del crecimiento. El consumo seguirá avanzando, pero perderá protagonismo frente a una inversión que empieza a recuperar terreno. Este relevo es importante porque permite ampliar la capacidad productiva del país y construir unas bases de crecimiento más sostenibles en el mediano plazo. De hecho, esperamos que el crecimiento se ubique en el 3,1% en 2028”, señaló Mauricio Hernández-Monsalve, economista de BBVA Research para Colombia.
La construcción podría convertirse en uno de los grandes motores
Una parte importante de esta recuperación vendrá de la construcción. BBVA Research estima que la inversión en este sector pasará de crecer 1,3% en 2026 a 7,7% en 2027, mientras que la inversión en construcción de vivienda podría expandirse 8% el próximo año, después de una contracción de 1,9% en 2026.
Las obras de infraestructura, los proyectos logísticos, la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto y diferentes inversiones regionales contribuirán al dinamismo del sector.
El consumo de los hogares, entretanto, seguirá creciendo, aunque a un ritmo más moderado: pasará de 3% en 2026 a 2,7% en 2027, para luego repuntar hasta el 3,5% en 2028. De este modo, mantendrá una brecha más acotada respecto al crecimiento del PIB.
“Los hogares no dejarán de consumir, pero empezaremos a ver una recomposición de sus decisiones. La recuperación de la vivienda y unas condiciones más favorables para la inversión harán que una mayor parte de los recursos se dirija hacia la formación de patrimonio y no exclusivamente hacia el gasto corriente”, explicó Hernández-Monsalve.
La inflación se mantiene como una variable de cuidado
La economía colombiana se mantendrá en un escenario de precios más exigente. Según el informe de Situación Colombia, BBVA Research mantiene su previsión de inflación para el cierre de 2026 desde el 7%. Para finales de 2027, espera que descienda a 5,4% y, posteriormente, a 4,1% en diciembre de 2028.
El primer semestre de 2027 será especialmente desafiante por las presiones que podrían generar las condiciones climáticas sobre los precios de los alimentos y el mayor costo de la energía y el gas.
“La inflación seguirá siendo uno de los principales desafíos para los hogares. Esperamos nuevas presiones durante el primer semestre de 2027, especialmente en alimentos y energía, antes de iniciar una trayectoria más clara de moderación. Esto significa que las tasas de interés también tardarán en bajar de manera significativa”, afirmó Alejandro Reyes, economista principal de BBVA Research para Colombia.
En ese escenario, BBVA Research prevé que el Banco de la República mantenga su tasa de intervención en 12% hasta el último trimestre de 2027. El ciclo de reducciones comenzaría entonces, llevando la tasa a 11,25% al cierre de ese año y a 8,25% en diciembre de 2028.
¿Qué pasará con el dólar?
El equipo de economistas anticipan que el peso mantendrá niveles relativamente apreciados en el corto plazo, aunque esta fortaleza no sería permanente.
A partir de la segunda mitad de 2027, el informe prevé una depreciación gradual del peso, asociada, entre otros factores, al mayor déficit comercial y a cambios en el diferencial de tasas de interés. Para 2028, el tipo de cambio se estabilizaría en promedios cercanos a $3.350 por dólar.
El frente fiscal sigue siendo el principal desafío
Pese a las mejores perspectivas de inversión, BBVA Research identifica las finanzas públicas como la principal vulnerabilidad macroeconómica del país.
El escenario del equipo económico contempla que el déficit del Gobierno Nacional Central se ubique alrededor de 8,1% del PIB en 2027 y 7,1% en 2028, manteniendo la deuda pública por encima de 60% del PIB y una elevada necesidad de financiación.
Esta situación podría mantener la presión sobre las tasas de interés locales y competir por recursos con la financiación destinada al sector privado.
“Colombia tiene por delante una oportunidad para cambiar la composición de su crecimiento y darle un mayor protagonismo a la inversión privada. Pero para que ese proceso sea sostenible será fundamental avanzar en el ordenamiento de las cuentas fiscales, reducir la inflación y preservar condiciones que permitan que el capital llegue a proyectos productivos de largo plazo”, señaló Juana Téllez, economista jefe de BBVA Research.
Un crecimiento con nuevos protagonistas
Para BBVA Research, los próximos dos años estarán marcados por una rotación entre sectores.
La construcción y la infraestructura asumirán un mayor liderazgo desde 2027, mientras la industria se beneficiará de la demanda de insumos y posteriormente de la ampliación de la capacidad productiva. El agro y el sector energético enfrentarán mayores desafíos durante el primer semestre del próximo año por las condiciones climáticas, antes de una normalización posterior.
El resultado será una economía que crecerá a un ritmo moderado durante la transición de 2027, pero que podría llegar a 3,1% en 2028 a medida que las nuevas inversiones comiencen a traducirse en mayor producción.