martes, enero 27, 2026

Colombia consolida su liderazgo global con récord histórico en exportación de flores



En el marco de la celebración del día de San Valentín, Colombia reafirma su posición como el segundo mayor exportador de flores en el mundo. Con una oferta que combina alta calidad de producto y sostenibilidad, las cifras demuestran que el sector floricultor es un motor fundamental para la economía rural del país.

En una nueva entrega de la serie de informes del sector agro, BBVA Research presenta el estudio titulado "Sembrando el futuro: Sector floricultor" en el que destaca que Colombia cuenta actualmente con un área de cultivo en su máximo histórico, superando las 10.000 hectáreas en 2025 y llegando a casi 2.500 millones de dólares exportados. Este crecimiento no solo se traduce en divisas, sino en un impacto social profundo.

Más allá del récord en área sembrada y en toneladas exportadas, el informe de BBVA Research muestra que la floricultura ya es un pilar macroeconómico para Colombia. Las flores generan el 5,8% del valor de la producción agropecuaria nacional, representaron el 4,7% de las exportaciones totales del país en 2024 y aportan hoy un superávit externo equivalente al 0,5% del PIB, ayudando a aliviar el déficit comercial colombiano.

Según el análisis este sector aporta más de 200.000 empleos directos e indirectos, el 5% de todo el empleo agropecuario del país. Además, el 60% de los empleos directos son ocupados por mujeres, representando una de las mayores fuentes de empleo formal rural femenino en el país. Uno de cada cuatro empleos formales rurales femeninos está en este sector y el 96% de esas trabajadoras cuenta con un contrato formal, muy por encima del 25,5% de formalidad femenina en el agro en su conjunto. 

Otro dato laboral es que la tasa de formalidad total del sector de flores es del 95%, es decir, la floricultura supera con creces la formalidad promedio del sector agropecuario nacional (13%).


¿Cómo es el mercado: oferta y demanda?

Por el lado de la oferta, la producción está concentrada geográficamente, con Cundinamarca representando más del 70% del total y Antioquia consolidándose como segundo polo productivo. 

“La Sabana de Bogotá ofrece condiciones agro-climáticas únicas —altitud (2.600 msnm), alta luminosidad y temperaturas estables— ideales para la producción de rosas y claveles de alta calidad. Además, la proximidad al Aeropuerto Internacional El Dorado es un factor competitivo crucial, minimizando tiempos de transporte y garantizando la integridad de la cadena de frío”, dice el informe.

Por el lado de la demanda, Estados Unidos se mantiene como el principal destino de las flores colombianas, especialmente durante los picos de demanda de San Valentín y el Día de la Madre. Gracias a los acuerdos comerciales vigentes, las flores colombianas ingresan con un arancel del 0% a mercados estratégicos como Estados Unidos, la Unión Europea, el Reino Unido y Japón.

Aunque la canasta exportadora es diversa, las rosas y los claveles siguen siendo los protagonistas, sumando cerca del 60% de las exportaciones. Sin embargo, especies como la hortensia y el crisantemo muestran un crecimiento dinámico, evidenciando la diversificación del sector.

Compromiso con el futuro y la sostenibilidad 

Colombia no solo exporta flores de alta calidad, sino también prácticas responsables. Actualmente, más del 65% de las hectáreas cultivadas cuentan con la certificación Florverde, garantizando altos estándares ambientales y sociales. Además, el sector ha logrado reducir su consumo energético en un 61% desde la pandemia y el 52% del agua utilizada en los cultivos proviene de la lluvia.

"La floricultura colombiana ha demostrado una resiliencia y competitividad excepcionales", señala el informe de BBVA Research. "El sector no solo genera el mayor valor exportado por tonelada cosechada frente a otros productos como el café o el cacao, sino que lidera la transición hacia un campo más tecnificado y sostenible", asegura Mauricio Hernández economista de BBVA Research.

Pese al buen momento exportador, BBVA Research advierte que la rentabilidad del sector sigue bajo presión por el aumento de costos logísticos, el menor tipo de cambio y el peso de los insumos importados. El desafío ahora es consolidar las ganancias de productividad y avanzar en financiamiento verde e innovación tecnológica que permitan sostener la competitividad sin sacrificar los avances sociales y ambientales alcanzados por la industria.

Para 2030, se prevé que las exportaciones mantengan una senda de crecimiento sostenido, impulsadas por la innovación genética y la expansión del comercio electrónico a nivel global. A nivel global, el estudio proyecta que el gasto en flores pasará de 39.100 millones de dólares en 2024 a un rango de entre 51.800 y 55.800 millones de dólares en 2030, impulsado por el comercio electrónico, la innovación genética y la expansión de la clase media en Asia. 

Además de los arreglos tradicionales, surgen nichos de alto valor en cosmética, farmacéutica y alimentos, donde Colombia puede capitalizar su liderazgo en calidad y sostenibilidad para diversificar mercados y productos.