Los activos financieros de los hogares colombianos continuaron creciendo en 2025, pero el mayor ritmo de endeudamiento limitó el avance de su riqueza financiera neta. Según la más reciente edición del Global Wealth Report 2026 de Allianz, los activos financieros brutos por persona llegaron a 7.360 euros, un crecimiento anual del 2,7 %. Sin embargo, las deudas aumentaron un 7,1 %, mientras que los activos financieros netos por habitante avanzaron apenas un 0,8 %, hasta los 5.020 euros.
El informe, que analiza la evolución de los activos, las deudas y la distribución de la riqueza financiera de los hogares en 57 países, muestra que los activos financieros brutos en Colombia sumaron 393.000 millones de euros al cierre de 2025, equivalentes al 94,1 % del producto interno bruto (PIB). Por su parte, las obligaciones financieras de los hogares alcanzaron los 125.000 millones de euros, equivalentes al 30 % del PIB, con una deuda promedio de 2.340 euros por habitante.
La diferencia entre el crecimiento de los activos y el de las deudas ayuda a entender la evolución del patrimonio financiero neto. Aunque los hogares acumularon más activos durante el año, el mayor aumento de sus obligaciones financieras limitó el crecimiento de los recursos que conservan después de descontarlas.
Colombia: avances moderados y concentración de la riqueza
Esta evolución también se refleja en la posición del país en el panorama internacional. Colombia ocupó el puesto 45 entre los 57 países analizados por activos financieros netos por habitante, una posición menos que en la edición anterior del informe.
A este panorama se suma la concentración patrimonial. En Colombia, el 10 % más rico de la población reúne el 71,9 % de la riqueza financiera neta, frente al promedio del 60,9 % registrado en los países estudiados. Aunque la participación de este grupo en Colombia disminuyó ligeramente entre 2005 y 2025, la riqueza financiera continúa concentrada en una proporción reducida de la población.
Estos resultados muestran que el crecimiento de los activos financieros no se traduce necesariamente en un avance equivalente de la riqueza neta ni en una distribución más amplia del patrimonio. Por eso, observar tanto la evolución de los activos como las obligaciones financieras y su distribución permite tener una perspectiva más completa de la situación financiera de los hogares.
La riqueza mundial alcanza un nuevo máximo
En el contexto internacional, los activos financieros de los hogares aumentaron un 8,6 % durante 2025, hasta alcanzar un récord de 268,4 billones de euros. Sin embargo, el Global Wealth Report advierte que este crecimiento estuvo impulsado principalmente por la valorización de los mercados financieros y no exclusivamente por el ahorro de los hogares.
A escala global, aproximadamente cuatro de cada cinco euros de riqueza financiera adicional provinieron del aumento en el valor de los activos. En contraste, el nuevo ahorro disminuyó un 5,4 %, hasta los 4,1 billones de euros.
La inflación también influye en la lectura de estos resultados. Aunque los activos financieros mundiales aumentaron cerca de un 50 % desde 2019 en términos nominales, su crecimiento acumulado fue del 23 % al descontar la inflación. Esto evidencia que el incremento del valor de los activos no siempre se traduce en una mejora equivalente del poder adquisitivo.
“La riqueza global alcanzó otro récord en 2025, pero eso es solo la mitad de la historia”, señala Ludovic Subran, economista jefe y director de inversiones de Allianz. “Desde 2019, los activos financieros nominales han crecido un 50%, pero en términos reales, descontando la inflación, solo han crecido un 23%. La situación es peor en Europa Occidental, donde los activos financieros en términos reales han subido un 0,5% respecto a 2019. Es un 21% en Norteamérica y un 70% en China”.
La composición del patrimonio también importa
El informe destaca que la distribución del ahorro entre instrumentos financieros influye en la evolución del patrimonio. En 2025, los valores financieros crecieron un 12,4 % a escala global, por encima de los depósitos, que aumentaron un 5,7 %, y de los seguros y las pensiones, que registraron un crecimiento del 5 %.
La distribución de la riqueza continúa siendo otro de los grandes desafíos. A escala mundial, el 10 % más rico concentra el 85,4 % de los activos financieros netos, una proporción superior al promedio observado dentro de los países analizados.
De cara al futuro, Allianz Research también examina el papel que podría desempeñar la inteligencia artificial en la creación de riqueza. Su potencial para impulsar la productividad y los resultados empresariales abre nuevas oportunidades, pero también plantea riesgos relacionados con la valorización de los mercados y la concentración de los beneficios económicos.
“La IA podría convertirse en el próximo gran motor de riqueza, pero la pregunta clave es quién tendrá participación en ella”, asegura Katharina Utermöhl, directora de Investigación Temática y de Políticas en Allianz Research. “A medida que la IA potencialmente desplace más la creación de valor hacia el capital, una mayor participación en los retornos de capital y políticas que ayuden a los trabajadores a adaptarse serán clave para que el dividendo de riqueza de la IA se reparta más ampliamente”.
Con esta nueva edición del Global Wealth Report, Allianz ofrece una perspectiva internacional sobre la evolución del patrimonio financiero de los hogares, el comportamiento del ahorro y los desafíos que inciden en la construcción y distribución de la riqueza.