La acción se activó en Instagram a través de una publicación colaborativa entre Juan Valdez y las cuentas de 14 mercados, que se sumaron a la iniciativa desde sus propias comunidades. La marca utilizó además la plantilla interactiva “Tu turno” para ampliar la participación y llevar la conversación a diferentes audiencias.
La jornada convirtió interacciones digitales en tazas de café para compartir. En total, 13.110 tazas llegaron a personas en Colombia y otros mercados como Chile, Ecuador, México y Brasil.
“El café ha sido históricamente una de las formas en que Colombia se relaciona con el mundo. En Juan Valdez creemos que compartir lo mejor que hacemos significa poner en valor el conocimiento, el origen y el trabajo que hay detrás de cada grano. Por eso, en el Día Internacional del Café quisimos llevar esta idea a una acción concreta, convirtiendo la participación de las personas en tazas de café que llegaron a distintos lugares y nos permitieron celebrar juntos una fecha que nos conecta a nivel global”, afirma Juan Sergio Velcárcel, CMO de Juan Valdez.
La experiencia también se extendió a las tiendas de Juan Valdez en Colombia. Allí, las personas pudieron reclamar las tazas generadas a partir de la acción digital y fueron invitadas a compartir el momento en sus propias historias de Instagram utilizando la plantilla “Tu turno”. Así, la conversación que comenzó en redes también se trasladó a los puntos de venta y sumó a los consumidores a la celebración del Día Internacional del Café.
Como parte de la iniciativa, distintas empresas y entidades del gremio cafetero también se sumaron para que Juan Valdez lograra compartir lo mejor que hace a Colombia y el mundo con publicaciones desde sus propios canales institucionales, visibilizando el rol que cada una cumple en la cadena de valor: desde la representación de las familias caficultoras y la protección del origen, hasta la investigación científica, la sostenibilidad, la garantía de calidad y la preservación cultural.
Detrás de cada una de esas tazas están más de 550.000 familias caficultoras colombianas, cuyo trabajo hace posible que el café que nace en las montañas del país llegue a consumidores dentro y fuera de Colombia. Su trabajo está en el origen y es también el vínculo que permite que el café del país siga llegando cada vez más lejos.