Hay marcas que forman parte de la historia de un país no solo por el tiempo que llevan en él, sino por su capacidad de acompañar los cambios de quienes lo habitan. Hace 58 años, Bata, fundada hace más de 130 años en Zlín, República Checa, llegó a Colombia con una apuesta por el mercado local que, con el paso de las décadas, evolucionó hasta convertirse en una de las operaciones más relevantes de la compañía a nivel global.
Su historia en Colombia comenzó con la llegada de su fábrica
en Manizales, que inicialmente operó bajo el nombre de Verlon y hoy se conoce
como Manisol. Fue el punto de partida de Bata en el país, una presencia que hoy
suma más de 310 tiendas en 22 ciudades. Sin embargo, su trayectoria no se mide
únicamente en expansión; también se refleja en la manera en que sus marcas y
productos han acompañado a distintas generaciones de colombianos, adaptándose a
sus estilos de vida, necesidades y formas de entender la comodidad.
Desde los primeros pasos de los niños con Bubblegummers,
pasando por la expresión urbana y juvenil de North Star, hasta las propuestas
de comodidad y bienestar cotidiano de Bata, su portafolio ha evolucionado junto
con los consumidores. Una transformación que responde a una convicción que hoy
define su posicionamiento global «todos, en todas partes, merecen zapatos
extraordinariamente buenos» (everyone everywhere deserves unreasonably good
shoes).
Esta trayectoria también tiene una expresión en el negocio.
Colombia es actualmente el segundo mercado de Bata en Latinoamérica y el cuarto
a nivel mundial en ventas, una posición que da cuenta de la importancia
estratégica que ha adquirido el país para la compañía y de su capacidad para
mantenerse vigente en un mercado que ha transformado sus preferencias de
consumo.
De acompañar ocasiones a responder a estilos de vida
En estos 58 años, la relación de los colombianos con el
calzado también ha cambiado. La comodidad ha ganado protagonismo en las
decisiones de compra. De acuerdo con datos de Bata, la prioridad por este
atributo pasó del 10% en 2025 al 17 % actualmente, mientras que las categorías
asociadas al confort registraron un crecimiento del 10 % en los últimos dos
años.
Esta evolución refleja una transformación en las
expectativas de los consumidores, que hoy buscan productos capaces de
acompañarlos en distintos momentos del día, combinando comodidad, versatilidad
y diseño.
Para Bata, entender estos cambios ha sido parte de su
evolución en Colombia. La compañía ha ampliado su presencia y adaptado su
portafolio a nuevas dinámicas de consumo, manteniendo como eje la búsqueda de
propuestas de calzado que respondan a las necesidades cotidianas de las
personas.
“Cumplir 58 años en Colombia significa mucho más que mirar
el camino recorrido. Significa reconocer cómo han cambiado las personas, sus
estilos de vida y lo que esperan de un par de zapatos. Nuestra historia se ha
construido acompañando esas transformaciones, desde distintas generaciones
hasta las nuevas formas de vivir y consumir. Hoy seguimos trabajando bajo una
convicción clara: que todas las personas, en todas partes, merecen zapatos
extraordinariamente buenos. Esa es la esencia que nos ha permitido evolucionar
y la que seguirá guiando nuestro futuro en el país”, señala Gustavo Orozco,
gerente general de Bata Colombia.
A 58 años de su llegada, Bata continúa construyendo su
historia en Colombia desde una premisa: la permanencia de una marca no depende
únicamente de su trayectoria, sino de su capacidad de seguir respondiendo a las
personas y a los tiempos que viven.
.png)