En la próxima reunión de la junta directiva del Banco de la República, prevista para este mes de marzo, se espera que la junta incremente en 100 puntos básicos la tasa de política monetaria y llegue a un nivel de 11,25%.
Esta decisión obedecería a la persistencia de una inflación aún superior al 5%, explicada en buena medida por el aumento del salario mínimo, unas expectativas que se alejan del rango meta y los fenómenos climáticos que afectan los precios de algunos alimentos. Esto ocurrirá a pesar de las reducciones del precio en la gasolina en el componente de los regulados.
A esto se suman las presiones fiscales que continúan impulsando la demanda interna y factores internacionales que podrían representar riesgos al alza.
Subir la tasa contribuiría a frenar el incremento de la inflación en un momento de profunda incertidumbre, según Asobancaria.