sábado, marzo 07, 2026

La transición energética aumenta la competitividad empresarial


La transición energética dejó de ser una conversación de futuro para convertirse en un desafío presente y en una oportunidad concreta para que las empresas fortalezcan su competitividad, reduzcan riesgos y aporten al desarrollo de Colombia. Hoy, el sector empresarial enfrenta un entorno en el que la energía representa hasta el 35% de sus costos operativos y en el que la adopción de soluciones más eficientes puede generar ahorros de hasta 25%, según estimaciones del sector.

En ese contexto, Mauricio Ocampo, gerente general de Terpel Sunex, una de las principales apuestas de Terpel por la transición energética, comparte algunas recomendaciones clave para que las organizaciones tomen decisiones informadas, estratégicas y alineadas con sus objetivos a largo plazo.

Entienda la energía como un activo estratégico.
La energía y su uso no debe asumirse únicamente como un costo operativo. Debemos analizar y entender la energía como un factor que impacta la productividad, estabilidad y continuidad operativa.

La transición energética es una oportunidad para entender y gestionar la energía como un activo productivo, abriendo oportunidades concretas para reducir riesgos, mejorar eficiencia y fortalecer la resiliencia y competitividad del negocio.

Integre eficiencia, innovación y sostenibilidad en un mismo camino.
Los resultados sostenibles no provienen de acciones aisladas, sino de la integración de procesos eficientes, innovación constante y criterios ambientales en la operación diaria. Incluir un aspecto sostenible en los negocios es eficiencia, y un habilitador de competitividad independiente de la industria en que esté inmerso.

Considere la energía solar como un motor de productividad.
La energía solar se consolida como una alternativa clave para la industria. Los proyectos bien estructurados permiten reducir la exposición a variaciones tarifarias, mejorar la planeación energética y fortalecer la continuidad operativa de las empresas.

Apueste por decisiones que dejen huella positiva.
Cada decisión energética cuenta. Las empresas que evolucionan hoy estarán mejor preparadas para liderar mañana: más ágiles, más sostenibles y más competitivas frente a los retos del entorno. Se estima que las organizaciones que invierten en transición energética pueden reducir su huella de carbono en 90% (asociado al consumo eléctrico) y mejorar su resiliencia operativa hasta en un 50%.

La energía evoluciona y las empresas también deben hacerlo. Avanzar hacia un país más competitivo, sostenible y resiliente depende de la capacidad de construir, desde hoy, el sistema energético del mañana.