La búsqueda de una mejor calidad de vida y de espacios para desconectarse ha impulsado una transformación en el mercado inmobiliario colombiano. Cada vez más personas residentes de Bogotá están optando por invertir en una segunda vivienda cerca de la ciudad, priorizando destinos que les permitan combinar descanso, accesibilidad y proyección de valorización.
En este contexto, Ricaurte, Cundinamarca, se ha consolidado como uno de los principales focos de interés para este tipo de inversión, gracias a su ubicación estratégica, su clima cálido durante todo el año y las mejoras en la conectividad vial, especialmente en el corredor Bogotá – Girardot.
De acuerdo con cifras de La Galería Inmobiliaria, el mercado de vivienda en Girardot y sus alrededores registró ventas por $1,62 billones, lo que representa un crecimiento del 47,25 % frente al año anterior. Dentro de este comportamiento se destaca la subzona Peñón – Ricaurte, que alcanzó ventas por $261.717 millones, con un crecimiento del 75,16 %, consolidándose como una de las zonas con mayor dinamismo en el segmento de vivienda de descanso, inversión y segunda vivienda.
Este comportamiento evidencia el creciente interés de los compradores por destinos cercanos a Bogotá que permitan combinar descanso, valorización y uso frecuente del inmueble, una tendencia que se ha fortalecido en los últimos años.
Una nueva forma de entender la inversión en vivienda
Se ha evidenciado un cambio en el comportamiento del comprador, con un mayor interés por adquirir una segunda vivienda que no solo funcione como destino vacacional, sino también como un activo que aporte valor en el tiempo.
Hoy, factores como la cercanía a la ciudad, la facilidad de acceso y la posibilidad de uso frecuente han cobrado mayor relevancia en la decisión de compra, convirtiendo a destinos como Ricaurte en una alternativa atractiva para distintos perfiles, desde jóvenes inversionistas hasta familias que buscan espacios de descanso.
“Hoy vemos que la segunda vivienda dejó de ser un lujo ocasional para convertirse en una decisión cada vez más estratégica. Los compradores están priorizando lugares que les permitan desconectarse con facilidad, pero que también representan una inversión con potencial de valorización en el tiempo”, afirma Adriana Montenegro, gerente comercial y de mercadeo de Cusezar.
Puerto Tranquilo: una opción de inversión y descanso en Ricaurte
Este cambio en las dinámicas del mercado se ve reflejado en proyectos como Puerto Tranquilo, desarrollado por Cusezar en Ricaurte, un proyecto de casas y apartamentos diseñado como un espacio de descanso y segunda vivienda cerca de Bogotá.
Este proyecto ha sido concebido bajo una lógica que responde a esa nueva forma de entender la segunda vivienda: no solo como un inmueble para temporadas puntuales, sino como un lugar al que se puede volver con frecuencia, gracias a su cercanía con Bogotá y a una propuesta residencial inspirada en el descanso y la comodidad. En Ricaurte, el proyecto reúne atributos que hoy pesan cada vez más en la decisión de compra: accesibilidad, clima favorable y un entorno pensado para desconectarse sin alejarse demasiado de la ciudad.
A esto se suma una oferta de casas y apartamentos con zonas comunes tipo club house, diseñada para que el tiempo libre gane protagonismo en la experiencia de uso del inmueble. Más que sumar amenidades, la propuesta del proyecto busca hacer tangible una idea de bienestar cotidiano, en la que espacios para la recreación, el encuentro familiar y la pausa se integran con una vivienda que puede adaptarse a distintos estilos de vida y momentos de compra.
En ese sentido, Puerto Tranquilo se alinea con una demanda que ya no busca únicamente metros cuadrados, sino una experiencia más completa de inversión y disfrute. La posibilidad de contar con una vivienda de descanso cerca de Bogotá, en un municipio como Ricaurte, refuerza el atractivo de proyectos que combinan uso frecuente, calidad de vida y una visión patrimonial de mediano y largo plazo.
El proyecto ofrece diferentes tipologías de vivienda. Apartamentos con área total construida desde 53,8m2 hasta 99,7m2 / área privada desde 47,5m2 hasta 90,5m2. Así como casas con área total construida de 163,6m2 / área privada de 144,3m2.
Cuenta con zonas comunes tipo club house y espacios pensados para el descanso, la recreación y el tiempo en familia, como: canchas de tenis, piscina para adultos* y piscina para niños, jacuzzis, gimnasio, cancha de voleibol playa*, cancha de fútbol 5*, zona BBQ, salón social, entre otros.
Más allá de la adquisición de un inmueble, este tipo de desarrollos se posiciona como una inversión en bienestar, donde el tiempo libre y la calidad de vida adquieren un valor cada vez más relevante.
Ricaurte: un destino que seguirá ganando protagonismo
La combinación entre desarrollo urbano, conectividad y condiciones climáticas favorables ha permitido que Ricaurte se consolide como uno de los destinos con mayor proyección dentro del segmento de vivienda de descanso en Cundinamarca.
Esta tendencia responde no solo a una necesidad coyuntural, sino a un cambio estructural en la forma en que las personas conciben la vivienda, donde el equilibrio entre inversión y bienestar se convierte en un factor determinante.