El cierre de 2025 confirmó una transformación estructural en la forma en que empresas y compradores participan en el mercado de activos en Colombia. En un entorno marcado por la optimización de costos, la necesidad de liquidez y la digitalización de los procesos comerciales, la subasta se consolidó como un mecanismo eficiente para dinamizar la economía, especialmente en categorías de alto impacto como vehículos, maquinaria y activos industriales.
Durante este periodo, el sector mostró un crecimiento sostenido en volumen y participación, impulsado por una mayor rotación de activos en desuso y por el ingreso de nuevos perfiles de compradores. Emprendedores, pequeñas y medianas empresas, así como personas naturales, encontraron en este modelo una alternativa estructurada para adquirir bienes productivos, apoyados en procesos con información clara, pujas visibles en tiempo real y trazabilidad operativa, elementos que fortalecieron la adopción de este canal a nivel nacional.
En este contexto de consolidación del modelo de subastas y mayor adopción de canales digitales, Superbid, multinacional con 15 años de trayectoria en Colombia, se posicionó como uno de los principales operadores de subastas en línea de la región. Su desempeño durante 2025 estuvo respaldado por un software propio y patentado que permite visualizar todo el proceso de puja en tiempo real, garantizando transparencia y reduciendo los riesgos asociados a prácticas irregulares. Este soporte tecnológico fue clave para que la compañía registrara un crecimiento cercano al 18 % en ventas frente al año anterior, junto con un aumento aproximado del 48 % en la participación de usuarios, reflejado en una mayor competencia por los activos publicados y una dinámica de precios más eficiente.
Un mercado que refleja la digitalización del consumo en Colombia
El auge de los procesos digitales no se limita al segmento de subastas. El comercio electrónico en Colombia también mostró cifras relevantes a lo largo de 2025. De acuerdo con la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, durante el segundo trimestre del año las ventas digitales alcanzaron los $26,9 billones, con cerca de 140,6 millones de transacciones, lo que representó un crecimiento del 10,6 % frente al mismo periodo de 2024. Este comportamiento evidencia un consumidor cada vez más familiarizado con la compra en línea, un contexto que favorece la adopción de canales alternativos para bienes de mayor valor, como los vehículos usados y otros activos productivos.
Helena Balcázar, gerente de Superbid, explicó cómo estas dinámicas impactan la estrategia financiera de las empresas: “La transformación de activos ociosos en capital operativo mediante subastas no solo optimiza la gestión de recursos, sino que ofrece una alternativa concreta para fortalecer el flujo de caja en periodos de presión económica. Convertir activos que no generan valor en liquidez inmediata es una herramienta que está ganando relevancia en las estrategias financieras de las compañías colombianas.”
Uno de los hitos de 2025 fue el desempeño del segmento de vehículos, según la multinacional brasilera, que se consolidó como la categoría con mayor dinamismo dentro del mercado de subastas. El interés por automóviles, camionetas, camiones y flotas productivas reflejó un cambio en el comportamiento del consumidor, que prioriza opciones funcionales, precios competitivos y mecanismos de compra más eficientes. Esta tendencia se mantuvo estable durante todo el año y sentó las bases para un mayor crecimiento en 2026.
Al cierre de 2025, las ventas totales consolidadas del mercado de subastas de la compañía superaron los $271.397 millones, con un comportamiento mensual dinámico y un pico de actividad comercial registrado en febrero, seguido por un desempeño sólido en el último trimestre del año. Desde el punto de vista geográfico, Bogotá, D. C. lideró el mercado con más de $105.333 millones en transacciones, seguida por Antioquia y Valle del Cauca, regiones que concentraron una parte significativa de la operación y la demanda.
En términos de categorías, el segmento de vehículos fue el principal motor del crecimiento, concentrando más de $241.689 millones en ventas. A este bloque se sumaron categorías como maquinaria de construcción y agrícola, materiales, residuos y otros activos industriales, evidenciando una diversificación progresiva del portafolio subastado y una mayor madurez del mercado.
De cara a 2026, las proyecciones apuntan a un escenario de expansión sostenida. Balcázar señaló que “para 2026 proyectamos un crecimiento impulsado por una mayor rotación de activos y la expansión comercial regional. En un escenario base, estimamos un aumento entre el 15 % y el 20 % en las ventas generales, con un mercado cada vez más integrado que permita a las empresas convertir activos en liquidez y a los compradores acceder a oportunidades productivas con alcance regional”.
La estrategia contempla la ampliación de operaciones hacia mercados de Centroamérica y el Caribe, como México, Nicaragua, Panamá, Costa Rica y República Dominicana, fortaleciendo un ecosistema regional en el que la compra y venta de activos trasciende fronteras. El balance de 2025 deja así un mensaje claro: el mercado de subastas en Colombia entró en una fase de consolidación, con fundamentos sólidos y una proyección de crecimiento sostenido para 2026, apoyado en la tecnología, la transparencia operativa y una demanda cada vez más informada y activa.