viernes, febrero 13, 2026

¿Cómo se comportó el dólar esta semana?



Daniel Londoño Tapia, Country Manager Global66

 El dólar presentó una volatilidad superior al promedio anual, con una caída neta aproximada del 1,3% desde el cierre del viernes anterior, reflejando sensibilidad a datos decepcionantes de ventas minoristas en EE.UU. y debilidad global del dólar. Aunque hoy cotiza alrededor de $3.662, el tipo de cambio se movió en un rango amplio, entre $3.652 y $3.702, mostrando un comportamiento inestable y reactivo a noticias externas. La jornada de hoy estabiliza parcialmente la tasa tras un pivote a mitad de semana, consolidando presiones bajistas leves, aunque el dólar acumula una caída anual de alrededor del 3,0% en lo que va de 2026.

¿Cuáles han sido sus principales variables? Los movimientos del dólar se explican por tres factores clave: primero, los datos de inflación PCE en Estados Unidos, con una tasa anual del 2,8% en diciembre de 2025, que llevaron a la Fed a mantener tasas en 3,5%-3,75%, agravado por ventas minoristas estancadas en 0,0% mensual y comentarios de Warsh sobre un nuevo acuerdo Fed-Tesoro que inquieta mercados; segundo, la dinámica interna en Colombia, donde la inflación subió al 5,35% en enero de 2026, persisten dudas fiscales con un déficit proyectado del 6,2%-7,5% para 2026, y el Banco de la República mantuvo tasas al 10,25% para contener presiones inflacionarias impulsadas por el alza salarial del 23,7%; y tercero, elementos técnicos como flujos equilibrados que amplificaron la volatilidad, influenciados por el rebote del COLCAP y el deshielo Trump-Petro.

¿Qué esperamos del dólar para los próximos días? 
El escenario para los próximos días sugiere un movimiento lateral con sesgo bajista, condicionado al sentimiento global y datos locales. Si persiste la debilidad del dólar global y se moderan presiones inflacionarias en Colombia, el dólar podría perder más impulso, llevando al peso hacia $3.630–$3.650; no obstante, cualquier escalada en riesgos fiscales o un tono hawkish de Warsh en la Fed podría provocar rebotes a $3.680–$3.700. En resumen, anticipamos un mercado volátil, con oscilaciones en rangos definidos y alta sensibilidad a indicadores económicos externos e internos.