La tasa de desempleo nacional se ubicó en 8,8% en abril, el mismo nivel registrado un año atrás. Esta estabilidad se explica por el aumento proporcional de la tasa de participación laboral y de la tasa de ocupación.
En términos desestacionalizados, la tasa fue de 8,7%, ligeramente superior al 8,4% registrado un mes atrás y cercana al promedio de 9,0% observado en 2025.
En comparación con abril de 2025, se crearon 701 mil nuevos puestos de trabajo, lo que equivale a un crecimiento del 3,0%, similar al observado en los dos meses anteriores.
Los sectores que más impulsaron el empleo fueron administración pública, educación y salud; construcción; actividades artísticas; y actividades profesionales. La calidad del empleo creado durante este mes fue buena, dado que el empleo asalariado creció más que el no asalariado (4,0% frente a 2,0%).
Dentro del empleo asalariado, la mayor generación de puestos se concentró en las empresas privadas. Por su parte, dentro del empleo no asalariado, los principales aumentos se registraron en el servicio doméstico y el trabajo por cuenta propia. Como resultado, la tasa de informalidad disminuyó de 55,0% en abril del año pasado a 54,2% en abril de este año.
Un aspecto relevante fue el dinamismo del empleo femenino. Mientras que la ocupación de las mujeres aumentó 5,7%, la de los hombres creció apenas 1,0%.