sábado, mayo 16, 2026

De la moda a la preservación: esta es la apuesta de Vélez para el cuidado de hasta 60 mil abejas por colmena


La conmemoración del Día Mundial de la Abeja, establecida por la Organización de las Naciones Unidas para sensibilizar sobre el papel esencial de los polinizadores en la salud humana y la preservación del planeta, encuentra en Colombia una respuesta en la industria de la moda. La marca Vélez consolida su apuesta por la regeneración ambiental al integrar la protección de las abejas dentro de su modelo de sostenibilidad y consumo consciente.

La relevancia de esta especie es fundamental para los ecosistemas y la economía global, si se tiene en cuenta que cerca del 80 % de las plantas dependen de la polinización para reproducirse y que de este proceso depende aproximadamente un tercio de la seguridad alimentaria mundial. Ante esta realidad, la compañía ha desarrollado desde 2019 una estrategia que trasciende la mitigación de impactos y se enfoca en la restauración activa de los ecosistemas.

A través de su programa Leather for Good, Vélez ha estructurado dos líneas de acción. “Las abejas son una expresión de equilibrio en la naturaleza y un reflejo del tipo de relación que buscamos construir con el entorno. En Vélez entendemos que la sostenibilidad debe evolucionar hacia la regeneración y por eso nuestras acciones buscan no solo mitigar impactos, sino contribuir activamente a la vida”, afirma Kenverly Quintana, jefe ambiental y líder de sostenibilidad de Vélez.

La primera línea corresponde a un santuario de abejas Apis mellifera, que actualmente reúne 26 colmenas. De estas, 10 se encuentran en etapa productiva, con una capacidad de entre 50.000 y 60.000 abejas por colmena en periodos de floración y una producción estimada de entre 10 y 12 kilogramos de miel por temporada. Esta producción no tiene fines comerciales y se destina exclusivamente a jornadas de sensibilización y educación ambiental, en las que la compañía promueve la protección de las abejas y su papel en la sostenibilidad de los ecosistemas.

El santuario se complementa con un jardín de más de 6.000 plantas melíferas, que garantizan la diversidad alimenticia de las abejas, así como con la incorporación de abejas nativas y solitarias a partir de colmenas rescatadas, lo que amplía el alcance de la intervención ecológica.

La segunda línea de acción se enfoca en la instalación de refugios para abejas nativas. A la fecha, la compañía ha implementado 32 refugios en instituciones, parques y entidades públicas. En el último mes, además, desarrolló una iniciativa para la entrega de seis nuevos refugios, acompañados de procesos de formación en cuidado y protección de polinizadores.

Las iniciativas desarrolladas por Vélez han ampliado su alcance más allá de su operación interna y hoy impactan a empresas, emprendedores, comunidad educativa y población en general, que han incorporado nuevas prácticas y perspectivas frente al cuidado de los polinizadores. Este efecto se extiende también a apicultores y agricultores locales, quienes han comenzado a evidenciar mejoras en la genética de sus abejas, así como en la productividad y calidad de semillas y frutos, impulsadas por los beneficios ecosistémicos de las abejas del santuario, consolidando así un impacto que trasciende lo ambiental y se proyecta hacia el desarrollo productivo de los territorios.

La iniciativa se alinea con una transformación más amplia en la industria de la moda, donde el consumo consciente y la regeneración comienzan a redefinir la relación entre las marcas, los consumidores y los ecosistemas. Es así como Vélez avanza en la transición hacia un modelo de regeneración activa en el que producir moda también implica preservar el futuro.