viernes, mayo 22, 2026

Dólar e indicadores económicos en Colombia en medio de panorama político


El peso colombiano ha perdido aproximadamente un 5,5 % frente al dólar estadounidense durante el último mes, y el tipo de cambio USD/COP se ha situado entre 3.735 y 3.787 en los últimos días. Para Tiago Lacerda, analista de AXI, “esto no se trata de un deterioro de los fundamentos económicos, se debe a un reflejo de la prima de riesgo que los mercados están asignando a la incertidumbre electoral de cara a la primera vuelta de las elecciones del 31 de mayo. Una vez que se disipe esa incertidumbre, parte de este descuento podría empezar a revertirse”.

Lo más preocupante a corto plazo es el contexto macroeconómico, que amplifica esa presión. La inflación alcanzó el 5,56 % en marzo, muy por encima del objetivo del 3 % del Banco de la República, lo que deja al banco central con un margen limitado para recortar los tipos de interés y apoyar el crecimiento. Con un déficit fiscal previsto por encima del 4 % del PIB y una deuda pública superior al 60 %, el perfil de riesgo de Colombia sigue siendo elevado en comparación con el de otros países de la región, mientras que la debilidad del peso añade más presión inflacionista a través del aumento de los costes de importación.

A partir de junio con el anuncio de un nuevo gobierno en Colombia, desde el punto de vista de inversión, el resultado de las elecciones sigue siendo la variable decisiva, y la variedad de escenarios es amplia. 

“Las encuestas sitúan actualmente al candidato de izquierda como favorito, con un programa que coincide en líneas generales con la agenda del presidente saliente, Petro. Una continuación de esa línea probablemente prolongaría la postura cautelosa que ha mantenido el capital internacional: la inversión extranjera directa ya se sitúa aproximadamente un 9 % por debajo de los niveles de 2022. Un posible gobierno de centro- derecha, que dé prioridad a la reducción de impuestos, a los incentivos a la inversión privada y a una combinación energética más amplia, representaría probablemente el cambio de política más significativo de Colombia desde 2022 y podría mejorar sustancialmente el atractivo del país para los inversores extranjeros”, añadió Tiago Lacerda, analista de AXI.

Con un crecimiento del PIB previsto del 2,8 % para 2026 y una base de consumo resistente, los fundamentales a largo plazo de Colombia siguen siendo relativamente sólidos. La segunda vuelta del 21 de junio será probablemente el momento que los inversores seguirán con mayor atención, no sólo por quién gane, sino por qué tipo de señal económica envíe Colombia a la región.