El sistema financiero global lleva años mirando a Silicon Valley y a Londres. Debería estar mirando a Bogotá, São Paulo y Ciudad de México.
Un análisis reciente de McKinsey sobre el estado del sector fintech global reveló que el hallazgo más sorprendente no vino de Estados Unidos ni de Europa:
América Latina es hoy la región de mayor crecimiento fintech del mundo, con un 40% de expansión anual en los últimos cinco años. El crédito digital en la región creció al 50% anual desde 2021 (una velocidad que ningún otro mercado está igualando).
El contexto importa: el mercado global fintech generó 650 mil millones de dólares en ingresos en 2025, creciendo al 21% anual, superando ampliamente a la industria financiera tradicional que creció apenas al 6%.
La paradoja es que, con todo ese dinamismo, el sector fintech global apenas captura el 4% de los ingresos financieros totales. La oportunidad que queda sobre la mesa es enorme, y la pregunta para Colombia es si el ecosistema local (startups, banca, reguladores) está construyendo con la velocidad que este momento exige.