sábado, febrero 07, 2026

Análisis del dólar de lo que fue esta semana



Daniel Londoño Tapia, Country Manager Global66

¿Cómo se comportó el dólar esta semana? 
El dólar presentó una volatilidad superior al promedio anual, con un avance neto aproximado del 0,5% desde el cierre del viernes anterior, reflejando sensibilidad a datos de inflación y ajustes en tasas de interés. Aunque hoy cotiza alrededor de $3.698, el tipo de cambio se movió en un rango amplio, entre $3.593 y $3.717, mostrando un comportamiento inestable y reactivo a noticias externas. La jornada de hoy consolida presiones alcistas leves, aunque el dólar acumula una caída anual de alrededor del 2,2% en lo que va de 2026.

¿Cuáles han sido sus principales variables? 
Los movimientos del dólar se explican por tres factores clave: primero, los datos de inflación PCE en Estados Unidos, con una tasa anual del 2,77% en diciembre de 2025, que llevaron a la Fed a mantener tasas en 3,5%-3,75%, agravado por el nombramiento de Warsh que elevó yields y fortaleció el dólar; segundo, la dinámica interna en Colombia, donde la inflación bajó al 5,1% en diciembre de 2025, pero persisten dudas fiscales con un déficit proyectado del 6,2%-7,5% para 2026, y el Banco de la República subió tasas al 10,25% para contener presiones inflacionarias; y tercero, elementos técnicos como flujos equilibrados que amplificaron la volatilidad.

¿Qué esperamos del dólar para los próximos días? 
El escenario para los próximos días sugiere un movimiento lateral con sesgo alcista, condicionado al sentimiento global y datos locales. Si persisten presiones fiscales en Colombia y una Fed cautelosa, el dólar podría ganar impulso hacia $3.720–$3.750; no obstante, moderaciones inflacionarias podrían generar retrocesos a $3.650–$3.680. En resumen, anticipamos un mercado volátil, con oscilaciones en rangos definidos y alta sensibilidad a indicadores económicos externos e internos.

Inflación al alza se mantendrá en los próximos meses



  • La inflación mensual en enero fue de 1,18%, en línea con lo esperado por los analistas (1,16%) y por BBVA Research (1,21%). Con este resultado, la variación anual se ubicó en 5,35%, lo que representa un aumento de 25 puntos básicos (pb) frente a diciembre y marca el inicio del proceso inflacionario esperado para 2026.

  • La aceleración de la inflación anual estuvo explicada principalmente por la canasta sin alimentos, cuya variación anual se situó en 5,41%, registrando un incremento de 30 pb respecto a diciembre. 

  • Este aumento fue generalizado en todas las subcanastas, aunque se destacó especialmente el comportamiento de servicios y bienes.

  • En el caso de los servicios, la inflación anual aumentó a 6,33% (+40 pb), impulsada principalmente por el servicio doméstico, las comidas fuera del hogar, los servicios recreativos y la administración. 

  • Por su parte, en bienes, la inflación anual se incrementó hasta 2,90% (+28 pb), explicada principalmente por los equipos de telefonía móvil y las bebidas alcohólicas. En cuanto a los regulados, la inflación anual se ubicó en 5,47% (+8 pb), debido principalmente al aumento en el transporte urbano y el gas.

  • En este contexto, la inflación sin alimentos ni regulados, monitoreada de cerca por el Banco de la República, continuó aumentando y alcanzó 5,39% (+37 pb).

  • Por su parte, la inflación de alimentos mostró un leve aumento en su variación anual, ubicándose en 5,11% (+4 pb), como resultado de fuerzas contrapuestas al interior de la canasta. Mientras que la inflación anual de los perecederos y las carnes se incrementó, la de los alimentos procesados disminuyó.

  • Tal como anticipábamos, la inflación se aceleró en enero debido a las indexaciones, efecto que se vio exacerbado por el incremento del 23% en el salario mínimo. En este contexto, las subcanastas de servicios y bienes, que son las más sensibles al aumento del salario mínimo, registraron un incremento significativo en su inflación anual. 

  • Este resultado refuerza la decisión de la Junta del Banco de la República de incrementar la tasa de política monetaria. Esperamos que este proceso inflacionario continúe en febrero y se intensifique.

viernes, febrero 06, 2026

Olímpica se transforma en Chía: abre nueva sede en Chilacos para estar más cerca de 41.000 familias




Con el propósito de adaptarse a las nuevas dinámicas residenciales de la Sabana, Olímpica S.A. inaugura su nueva tienda en el sector de Chilacos, en Chía (Cra. 13 N. 20-05). Esta apertura no es solo una expansión, sino una evolución estratégica: la marca traslada su histórica operación del Centro Comercial Plaza Mayor (abierta en 2005) hacia el corazón de una de las zonas con mayor crecimiento habitacional del municipio.

Un vecino más en Chilacos

La tienda está diseñada para servir directamente a 41.000 familias que hoy residen en el área de influencia de la Avenida Chilacos. Al salir del formato tradicional de gran centro comercial, Olímpica busca integrarse en la rutina diaria de los habitantes de Chía, facilitando el acceso a productos de primera necesidad sin largos desplazamientos.

"Chía ha cambiado profundamente en las últimas dos décadas. Hoy las familias buscan cercanía y eficiencia. Con Chilacos, no solo abrimos una tienda, reafirmamos nuestro compromiso de estar donde la comunidad nos necesita, generando empleo local y desarrollo", afirma Sergio Rivera, Gerente Nacional de Mercadeo de Olímpica.

El Caribe se siente en la Sabana

Uno de los grandes atractivos de este nuevo punto de venta es su portafolio de casi 15.000 productos en categorías de frescos, droguería y consumo esencial, además, los habitantes de Chía tendrán acceso directo a una selección exclusiva de sabores costeños:

Charcutería y lácteos: Butifarra, suero y queso costeño auténtico.

Repostería y frutas: Deditos de queso, níspero y zapote, productos difíciles de hallar con frescura en la región central.

Impacto económico y expansión 2026

La puesta en marcha de Olímpica Chilacos representa la creación de 40 nuevos empleos (directos e indirectos), priorizando el talento local de Chía.

Esta inauguración marca el inicio de un ambicioso plan para 2026 en Cundinamarca, donde la compañía ya suma 79 unidades de venta. Tras las aperturas de Calle 95 y Chapinero Alto en 2025, la hoja de ruta para este año incorpora siete (7) nuevos puntos en distintas zonas del norte de la ciudad, así como la renovación de la emblemática tienda de Hacienda Santa Bárbara.

Proyección de la Dirección Económica de Asobancaria sobre inflación

Según Asobancaria, para el mes de enero, esperamos que la inflación anual se ubique en 5,40%, aumentando frente al 5,10% registrado en diciembre del 2025.

 La principal razón detrás del aumento de los precios en este mes estaría explicado por la indexación de bienes y servicios, muchos de los cuales tienen precios regulados, al aumento del 23% del salario mínimo para 2026. 

Enero marcaría un punto de inflexión de la inflación luego de dos meses de reducciones. Para cierre de este 2026 esperamos que la inflación cierre en 6,7%.

Skechers Football presenta los nuevos guayos Standout Pack


 Skechers Football presentó su más reciente lanzamiento de guayos, el Standout Pack, con nuevas combinaciones de color de los modelos SKX_02 y Razor 1.5, ya disponibles para la venta en tiendas seleccionadas de Colombia. Diseñadas para dominar el espacio visual, ambas siluetas captan la atención dentro y fuera de la cancha y funcionan como una declaración clara de: “estoy aquí para ser visto”.

Los Razor 1.5 están diseñados para jugadores que destacan por su explosividad y velocidad en la cancha, incorporando una suela con infusión de carbono que ofrece potencia reactiva y aceleración explosiva. Por su parte, la plantilla Hyper Burst Pro Sock Liner garantiza que la comodidad no se vea comprometida, gracias a una amortiguación ultraligera de TPU que se adapta a la forma del pie del jugador.

Por su parte, la SKX_02 está diseñada para jugadores que controlan el juego. Su superficie superior con tecnología Precision Strike Control mejora la conexión con el balón, y las zonas texturizadas refinadas están desarrolladas para potenciar cada toque, ayudando a lograr golpes más limpios y un control más preciso en movimiento.

Ambos modelos presentan una audaz combinación de color rojo con acentos en negro y blanco; sin embargo, la Razor 1.5 se diferencia por su suela con acabado cromado, mientras que la SKX_02 incorpora una suela roja.

El Standout Pack también incluye la línea Academy, que ofrece guayos de fútbol enfocadas en el rendimiento, con destacadas tecnologías y características orientadas a la comodidad. La colección incorpora además modelos para jóvenes y niños, ayudando a inspirar a la próxima generación de futbolistas y ofreciendo una gama completa de estilos para jugadores de todos los niveles.

Todos los guayos del Standout Pack están disponibles en tiendas Skechers seleccionadas y en tiendas especializadas de fútbol alrededor del mundo. La comunidad futbolera puede interactuar con las nuevas siluetas y acceder a contenido exclusivo detrás de cámaras siguiendo a @skechersfootball en Instagram y TikTok.

¿Tecnoestrés o tecnomalestar? El nuevo malestar que afecta a los trabajadores en la era 4.0


La Cuarta Revolución Industrial ha traído avances tecnológicos sin precedentes, pero también ha generado efectos invisibles que empiezan a cobrar factura en la salud mental de los trabajadores. Uno de ellos es el tecnomalestar laboral, un concepto acuñado a partir de una investigación reciente liderada por Anderson Gañán, docente de psicología del Politécnico Grancolombiano, quien propone esta nueva categoría para entender el impacto subjetivo de la tecnología en los entornos laborales digitalizados.

A diferencia del conocido tecnoestrés, que se refiere al agotamiento causado por el uso excesivo o inadecuado de tecnologías, el tecnomalestar apunta a una experiencia mucho más compleja, una combinación de ansiedad, frustración, pérdida de sentido y desajuste emocional provocados por la sobreexposición digital en el trabajo. Se trata de una sensación de malestar difuso, pero constante, que va más allá del estrés y que afecta directamente la identidad profesional, las relaciones laborales y el equilibrio entre vida personal y laboral.

Según Gañán, el concepto de tecnoestrés ha quedado corto para describir lo que realmente están viviendo muchos trabajadores. “El tecnomalestar permite comprender cómo las tecnologías no solo alteran ritmos o tareas, sino también la manera en que los trabajadores se reconocen a sí mismos, se relacionan con otros y encuentran sentido en lo que hacen”, señala el investigador.

La investigación propone que esta categoría incluye componentes como la tecnoansiedad, la tecnoadicción, la tecnofragmentación (dificultad para mantener la atención por múltiples dispositivos), la tecnofatiga y la telepresión, una urgencia obsesiva por responder inmediatamente a mensajes laborales. Estos síntomas reflejan un desgaste que no es únicamente técnico, sino emocional, simbólico y social.

¿Qué detona el tecnomalestar?

Uno de los factores clave en la aparición del tecnomalestar ha sido el ritmo vertiginoso con que se ha impuesto la digitalización, especialmente después de la pandemia por COVID-19. El teletrabajo masivo, la hiperconexión y la eliminación de las fronteras entre oficina y hogar generaron lo que estudios internacionales han llamado un “burnout digital pandémico”, caracterizado por aislamiento, sobrecarga de información y pérdida de control del tiempo.

Gañán afirma que en Colombia este fenómeno se acentúa por la brecha entre las exigencias tecnológicas del mercado y las condiciones reales de los trabajadores. “Muchos empleados no cuentan con la infraestructura, formación o acompañamiento necesario para adaptarse a esta nueva normalidad digital. Esto aumenta su sensación de inutilidad, frustración o incluso hostilidad hacia la tecnología”, explica.

El tecnomalestar no solo afecta el rendimiento laboral, también deteriora la calidad de vida. A nivel físico, se manifiesta en trastornos del sueño, cefaleas, fatiga visual o dolores musculares. En el plano psicológico, aparecen síntomas como ansiedad, depresión, sensación de despersonalización o culpa constante por no ser suficientemente productivos en entornos digitales.

Pero quizás el hallazgo más preocupante es el impacto en la identidad y el sentido del trabajo. El estudio documenta que muchos trabajadores sienten que su rol ha perdido valor ante las tecnologías, lo que les genera un vacío simbólico difícil de nombrar, pero profundamente desgastante.

¿Qué hacer para no vivir el “tecnomalestar”?

Lejos de resignarse, los trabajadores desarrollan estrategias individuales y colectivas para mitigar este malestar, desconectarse proactivamente, separar dispositivos personales y laborales, crear “rituales” de fin de jornada o incluso emplear el humor como forma de resistencia simbólica. Estas microdefensas son formas creativas de sostener la salud mental en medio de un entorno que exige presencia permanente y productividad ilimitada.

Algunas de estas estrategias pasan por pequeños gestos cotidianos que permiten recuperar control y agencia sobre el tiempo y el cuerpo: desactivar notificaciones, establecer horarios inamovibles de desconexión o incluso usar mensajes automatizados para frenar la telepresión. Otras son más simbólicas, como recuperar espacios de conversación entre compañeros para expresar malestares sin juicio, resignificar el error como parte del aprendizaje tecnológico o generar pactos colectivos de “pausas digitales” dentro de los equipos de trabajo.

Estos recursos, aunque muchas veces informales y no institucionalizados, funcionan como verdaderos mecanismos de defensa frente a la invasión tecnológica. No eliminan el malestar, pero lo contienen, lo nombran y lo resisten, permitiendo que el trabajador no se diluya por completo en la lógica impersonal de la eficiencia. El tecnomalestar, en ese sentido, no solo denuncia una sobrecarga, sino también abre una puerta a nuevas formas de cuidado y agencia en el mundo laboral contemporáneo.

jueves, febrero 05, 2026

Venta de deuda pública con reglas claras, entre los temas a mejorar para recuperar la confianza inversionista: Asobancaria



Durante su discurso de instalación del 28º Congreso de Tesorería, Jonathan Malagón, presidente de la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria), se refirió a algunos retos que enfrentarán Colombia y las tesorerías de los bancos durante este 2026. 

En primer lugar, destacó la necesidad de que el país avance hacia la adopción efectiva del Open Data, un paso fundamental para mejorar la calidad de la información disponible en el sistema financiero. Esto permitirá integrar datos de distintas fuentes, lo que se reflejará en mejores productos y servicios para los clientes.

Asimismo, resaltó la importancia de eliminar asimetrías regulatorias y de garantizar condiciones de competencia justas y equilibradas para todos los actores que realizan actividades similares. En este sentido, recordó que iniciativas como el proyecto de decreto del MinTIC, que habilitan esquemas de captación y administración de recursos del público por fuera de la supervisión financiera, exponen los ahorros de los ciudadanos, debilitan la confianza en el sistema y puede abrir brechas en los mecanismos de prevención del lavado de activos.

Otro reto importante, según el líder gremial, es reducir el riesgo país mediante la existencia de reglas de juego claras, estables y previsibles. Recordó que la declaratoria de emergencia económica generó una pérdida de competitividad derivada de la sobretasa financiera, que podría llevar al sector a tener la mayor carga impositiva a nivel mundial, así como el encarecimiento generalizado del crédito para los colombianos. Todo esto se traduce en una menor confianza por parte de los inversionistas, quienes ahora perciben a Colombia como un país riesgoso. 

Indicó que otra tarea en la que las entidades tienen que trabajar arduamente este año es en culminar la desindexación del balance de la DTF (Depósitos a Término Fijo) y consolidar al IBR (Indicador Bancario de Referencia) como la referencia central del mercado de dinero en Colombia, en línea con lo establecido en el Plan Nacional de Desarrollo. Esta migración permite contar con una tasa más representativa del costo real de fondeo y fortalece la formación libre de precios, al estar basada en operaciones efectivas del mercado interbancario

Otro punto mencionado por Malagón fue el manejo de la deuda pública, al señalar que la operación de venta de Títulos de Tesorería (TES) por $23 billones, realizada a un inversionista extranjero, “evidencia la importancia de contar con reglas claras, previsibles y, sobre todo, con un esquema participativo y abierto a todos los actores del mercado”. Añadió que la ausencia de comunicación previa sobre una operación de esta magnitud limitó la capacidad de los agentes del mercado para anticipar sus efectos, ajustar posiciones y gestionar adecuadamente la liquidez, la formación de precios y los portafolios. 

Finalmente, resaltó la importancia de la adopción completa del Coeficiente de Fondeo Estable Neto (CFEN), clave para la estabilidad de largo plazo del sistema financiero porque asegura que todos los activos de las entidades bancarias estén respaldados por fuentes de financiación estables en el tiempo, reduciendo la dependencia de fondeo más volátil.