miércoles, octubre 14, 2026

Según Camacol, 76 % de los compradores en Sabana de Occidente elige quedarse en la región: llega Expovivienda a Mosquera




 Con el objetivo de facilitar el acceso a la vivienda formal, Camacol Bogotá y Cundinamarca y la Alcaldía de Mosquera realizarán este 17 y 18 de octubre la feria Expovivienda Sabana de Occidente en el Nuevo Coliseo de Mosquera.

La región se ha consolidado como un polo estratégico de desarrollo inmobiliario. Según Coordenada Urbana, los inmuebles disponibles en Facatativá, Funza, Madrid y Mosquera ofrecen un área promedio de 57 m² a un valor de $5,2 millones por m² —un precio 39 % menor en comparación con la capital—. De las 1.674 viviendas nuevas disponibles en la zona, el 76 % corresponde a Vivienda de Interés Social (VIS).

“La Sabana de Occidente ya no es solo una alternativa para quienes salen de Bogotá: hoy cuenta con una fuerte demanda local de familias que desean invertir en su propio territorio. Esta feria les permitirá comparar proyectos y definir su financiación en un solo lugar”, destacó Rosa Ramírez, jefe de eventos de Camacol Bogotá y Cundinamarca.

La Alcaldía de Mosquera respalda la feria como parte de su visión compartida de ciudad que crece de manera planificada y que ofrece a sus habitantes oportunidades de acceder a vivienda propia.

“Hoy las constructoras y las familias tienen la mirada puesta en Mosquera, y eso no es casualidad, dado que somos una ciudad que se volvió atractiva para invertir en vivienda. Lo que queremos es que ese crecimiento se traduzca en más hogares propios y en una mejor calidad de vida para nuestra gente”, afirmó Nelson Hernán Parra Laguna, alcalde de Mosquera.

El evento contará con la participación de constructoras (como Prodesa, Constructora Bolívar, AR Construcciones, entre otras) y más de 10 entidades financieras y de subsidios, como Bancolombia, Banco de Bogotá, FNA, Cafam, Compensar y la Gobernación de Cundinamarca. Además, habrá muestra de emprendimientos locales.

 


 
 


martes, octubre 13, 2026

¿La factura de energía podría subir? Estas son las decisiones que se pueden tomar desde ahora para controlar el consumo en casa



La nevera que permanece conectada las 24 horas, la lavadora que funciona varias veces por semana o el aire acondicionado que se enciende durante las noches hacen parte de una rutina que muchas veces pasa desapercibida cuando llega la factura de energía.

Sin embargo, ante el nuevo escenario planteado por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), conocer qué está consumiendo energía en su casa cobra mayor importancia.

La medida está contemplada en la Resolución CREG 101 120 de 2026, modificada por la Resolución CREG 101 126 de 2026. La CREG puso en marcha un programa transitorio de uso eficiente de energía. Para los usuarios a los que aplica, la meta se calcula con base en su consumo habitual. Si en un ciclo se supera el 110 % de esa meta, el cobro adicional se aplica solo a la energía que pase ese límite, no significa un aumento general de la tarifa.

El primer ciclo será pedagógico: si hay un cobro adicional, aparecerá de forma informativa, pero no se pagará. Lo recaudado se utilizará para reconocer los ahorros de otros usuarios. El programa tendrá una duración inicial de seis meses.

Más allá de la regulación, el escenario plantea una pregunta para los hogares: ¿sabemos cuáles son los equipos que más energía consumen en nuestra casa y qué tan eficientes son?

El consumo también está en los electrodomésticos

La cantidad de energía que utiliza un electrodoméstico depende de diferentes factores, entre ellos su tecnología, eficiencia, capacidad, frecuencia de uso y tiempo de funcionamiento.

Por eso, identificar los equipos que permanecen encendidos durante más tiempo puede ser un primer paso para entender dónde está concentrado el consumo del hogar.

Neveras, lavadoras, secadoras y aires acondicionados son algunos de los electrodomésticos que vale la pena revisar, especialmente porque hacen parte de actividades cotidianas y pueden utilizarse durante largos periodos.

La antigüedad del equipo también puede ser un factor para considerar. Un electrodoméstico que lleva varios años en funcionamiento puede contar con una tecnología diferente a la que ofrecen actualmente los nuevos modelos.

En estos casos, comparar el desempeño energético del equipo que ya se tiene en casa con las alternativas disponibles puede ayudar a determinar si es momento de renovarlo.

La eficiencia también se puede medir

Una de las herramientas que tienen los consumidores para comparar electrodomésticos es la etiqueta de eficiencia energética, que permite conocer información sobre el desempeño del equipo y comparar diferentes alternativas antes de tomar una decisión de compra.

Para Mabe, esta información es cada vez más relevante en un contexto en el que los hogares buscan no solo productos que respondan a sus necesidades, sino también alternativas que permitan hacer un uso más eficiente de los recursos.

De acuerdo con información de Mabe, algunas de sus tecnologías pueden alcanzar hasta un 67 % de ahorro energético en neveras, mientras que sus torres de lavado, lavadoras y secadoras pueden alcanzar hasta un 56 % menos de consumo energético y sus aires acondicionados, hasta un 70 % de ahorro de energía.

Estos porcentajes corresponden a los niveles máximos de ahorro reportados por la compañía para tecnologías, modelos y condiciones específicas de comparación. El consumo real puede variar según el equipo, las condiciones de instalación, el tiempo y frecuencia de uso y los hábitos de cada hogar.

No todo depende de apagar los equipos

Reducir el consumo de energía no necesariamente significa dejar de utilizar los electrodomésticos. También implica aprender a usarlos de manera adecuada.

En una lavadora, por ejemplo, aprovechar correctamente su capacidad y seleccionar el ciclo apropiado puede ayudar a evitar consumos innecesarios. En una nevera, mantener los empaques en buen estado, evitar aperturas innecesarias o prolongadas de la puerta  y no introducir alimentos calientes contribuye a que el equipo funcione adecuadamente.

En los aires acondicionados, realizar mantenimiento y mantener limpios los filtros también puede favorecer su correcto funcionamiento.

Son decisiones sencillas, pero adquieren mayor relevancia cuando se multiplican a lo largo de los días y los meses.

¿Cuándo vale la pena cambiar un electrodoméstico?

No siempre renovar un equipo es la primera opción. Sin embargo, cuando un electrodoméstico es muy antiguo, presenta fallas frecuentes o tiene un consumo elevado, comparar su desempeño con tecnologías más recientes puede ayudar a tomar una decisión.

El precio de compra tampoco debería ser el único criterio.

La cantidad de personas en el hogar, la frecuencia con la que se utiliza el equipo, la capacidad que realmente se necesita y su consumo energético son variables que pueden ayudar a calcular mejor el costo de tener un electrodoméstico durante varios años.

En otras palabras, un electrodoméstico no cuesta únicamente lo que aparece en la etiqueta de la tienda: también consume recursos durante todo el tiempo que permanece en funcionamiento.

“El contexto actual nos invita a mirar de una manera diferente la energía que utilizamos todos los días. No se trata solamente de apagar los equipos o utilizarlos menos, sino de entender cuáles usamos, cuánto tiempo permanecen funcionando y qué tan eficientes son. Conocer esta información permite tomar decisiones más conscientes, tanto en el uso cotidiano como cuando llega el momento de renovar un electrodoméstico”, explica Andrés Santana, gerente de Sustentabilidad de Mabe.

Así, antes de esperar a que llegue una factura diferente, el hogar puede empezar por algo tan sencillo como revisar qué equipos utiliza con mayor frecuencia, consultar su eficiencia energética y preguntarse si la tecnología que tiene actualmente sigue siendo la más adecuada para sus necesidades.


DIRECTV transforma el entretenimiento en Colombia con DIRECTV Flex, una propuesta que combina lo mejor de la TV y del streaming


La compañía presentó el nuevo plan que integra televisión en vivo y plataformas de streaming premium bajo una misma suscripción, con la posibilidad de rotarlas todos los meses manteniendo el precio del plan. 

Esta propuesta integra televisión en vivo y plataformas de streaming en una misma suscripción. Sus planes permiten elegir entre distintas opciones de entretenimiento, de acuerdo con las preferencias de cada hogar. 

El lanzamiento responde a una tendencia consolidada en los hábitos de consumo de contenidos: la demanda de los usuarios por acceder a televisión tradicional y streaming de forma unificada, sin necesidad de gestionar múltiples suscripciones y facturas por separado. Con TV Flex, DIRECTV avanza hacia un esquema más flexible, adaptado a las preferencias individuales de cada suscriptor. 

DIRECTV Flex incluye 24 canales nacionales y cuatro servicios permanentes: DGO, Prime Video Skeelo y DSPORTS. Según el plan contratado, los usuarios pueden elegir entre una y tres plataformas premium, entre las opciones como Disney+, HBO Max, Universal+, ViX, WIN+Fútbol, HotPack y One Baseball Network. También pueden cambiar su selección cada 30 días calendario sin modificar el precio del plan.

¿Cuáles son las principales barreras de los colombianos a la hora de aprender inglés?


 Aprender inglés es una meta que muchas personas mantienen durante años, pero que no siempre logran concretar. El problema, en numerosos casos, no parece estar en la falta de interés, sino en las barreras que aparecen antes y durante el proceso.

De acuerdo con información extraída del estudio Buyer Persona de Berlitz Colombia, realizado con personas de distintas generaciones, existen varios factores que pueden terminar frenando el aprendizaje de un segundo idioma.

 La demanda, sin embargo, continúa. Berlitz Colombia registra cerca de 20,000 alumnos al cierre de septiembre de 2026, cifra que representa un crecimiento aproximado de 3% frente al mismo período de 2025.

 Para Verónica Sepúlveda, Directora Académica de Berlitz Colombia, estos datos muestran que existe interés por desarrollar competencias en inglés, pero también que las expectativas de los estudiantes han cambiado.

 “Hoy las personas no solamente buscan aprender un idioma. También quieren sentirse capaces de utilizarlo en situaciones reales, avanzar de acuerdo con sus necesidades y contar con una metodología que les permita ver progresos. Cuando alguien llega con una experiencia previa de frustración, es fundamental recuperar primero la confianza en que sí puede aprender”, explica.

 Del “no aprendí en el colegio” al “esto no es para mí”

 Una de las principales barreras identificadas tiene su origen en la etapa escolar. Personas que no lograron aprender inglés durante esos años pueden llegar a la adultez con la sensación de que tienen una dificultad especial para los idiomas. El problema es que esa experiencia puede transformarse en una creencia más profunda: “esto no es para mí”.

 Según el análisis de Berlitz Colombia, estas frustraciones también pueden generar desconfianza hacia los métodos tradicionales y hacer que una persona postergue nuevamente la decisión de estudiar. “Una mala experiencia de aprendizaje puede terminar convirtiéndose en una etiqueta personal. La persona deja de pensar ‘este método no funcionó para mí’ y comienza a pensar ‘yo no soy bueno para los idiomas’. Una de las tareas más importantes es justamente cambiar esa percepción”, señala Sepúlveda.

 Demasiadas opciones, más dudas

 Otro fenómeno que aparece entre las barreras es la llamada “paradoja de la elección”. Actualmente existen múltiples aplicaciones, cursos, plataformas y alternativas para estudiar inglés. Sin embargo, tener más opciones no necesariamente facilita la decisión. La preocupación por invertir tiempo o dinero en una alternativa que finalmente no cumpla con las expectativas puede llevar a postergar indefinidamente el inicio.

 A esto se suma la experiencia de quienes ya probaron métodos autodidactas o cursos online que no lograron sostener. Después de varios intentos fallidos, volver a comenzar puede generar escepticismo. “Cuando una persona ha probado varias alternativas y siente que ninguna funcionó, es natural que llegue con cierta desconfianza. Por eso la metodología, el acompañamiento y la calidad del profesor adquieren un peso importante en la decisión”, afirma el especialista.

 El desafío de convertir la intención en hábito

 Mantener la constancia puede ser tan difícil como decidir aprender inglés. La procrastinación y la falta de hábitos de estudio son barreras frecuentes, especialmente entre adultos que deben compatibilizar trabajo, familia y otras responsabilidades.

 “Para un adulto, aprender un idioma tiene que convivir con su vida real. La constancia es más importante que estudiar intensivamente unos días y luego abandonar, por eso es clave contar con una estructura y objetivos concretos”, plantea la profesional.

 ¿Es más difícil aprender después de los 40?

 La edad también aparece como un factor psicológico, particularmente entre las personas mayores de 40 años. Existe la percepción de que aprender un idioma se vuelve considerablemente más difícil con el paso del tiempo, lo que puede generar inseguridad antes incluso de comenzar. A esto se suma el temor a cometer errores frente a otras personas o a sentirse “fuera de lugar” en una clase.

 Para Berlitz Colombia, la experiencia de los adultos también puede ser una ventaja cuando existe un propósito concreto. “Aunque tienen menos tiempo disponible, suelen tener más claridad sobre para qué necesitan el idioma, ya sea para crecer profesionalmente, comunicarse con clientes, viajar o acceder a nuevas oportunidades. Eso facilita incorporar el aprendizaje a la vida cotidiana”, explica Sepúlveda.

 El profesor también importa

 El análisis de Berlitz Colombia muestra, además, que la calidad del profesor y la metodología son factores determinantes para los estudiantes. No se trata solamente de transmitir vocabulario o reglas gramaticales. Para quienes llegan con inseguridad o experiencias previas negativas, sentirse cómodos durante el proceso puede ser decisivo para evitar nuevamente el abandono.

 El desafío está en generar espacios donde el estudiante pueda practicar, equivocarse y recibir retroalimentación sin que el error se convierta en una nueva fuente de frustración. “Aprender un idioma implica equivocarse. El objetivo no debería ser esperar a hablar perfectamente para comenzar a comunicarse, sino generar la confianza necesaria para usar el idioma, aprender de los errores y avanzar progresivamente”, concluye la experta.


Smart Fit celebra una década en Colombia siendo más que un lugar para entrenar y transformando el bienestar de millones de personas




Hace diez años, el acceso a centros de acondicionamiento físico en Colombia estaba concentrado principalmente en establecimientos independientes de alcance local y en alternativas dirigidas a segmentos de mayores ingresos. Desde entonces, la industria de la salud preventiva y el bienestar ha cambiado de escala y la actividad física ha ganado espacio en la vida cotidiana de los colombianos. En esa transformación, Smart Fit ha tenido un papel protagónico: desde su llegada al país en 2016, la compañía ha expandido su presencia más allá de las principales ciudades hasta consolidar hoy una red de 236 sedes en 63 ciudades y 24 departamentos.

Este crecimiento también ha ampliado el acceso a una oferta de entrenamiento de alto estándar en ciudades y municipios intermedios, al tiempo que ha generado nuevas oportunidades laborales y dinamizado las economías alrededor de cada apertura. Hoy, Smart Fit cuenta con más de 2.000 colaboradores directos en Colombia y, durante el último año, la generación de empleo directo e indirecto vinculada a su operación creció 39% frente al periodo anterior.

La evolución ha convertido a la operación colombiana en una de las más estratégicas de la compañía detrás de Brasil y México, y en el corazón operativo del Clúster Andino.

Camilo Sarasti, CEO del Clúster Andino de Smart Fit, analiza el significado de esta década de operación en el país y el cambio en los patrones de consumo de los colombianos y comentó que, “cumplir diez años en Colombia representa una oportunidad para mirar todo lo que hemos construido y, al mismo tiempo, todo lo que todavía podemos hacer. Nuestro objetivo ha sido acercar el fitness de calidad a más personas para que cada vez más colombianos encuentren una alternativa de entrenamiento cerca de donde viven, trabajan o estudian. Sin embargo, en esta década entendimos que una sede es mucho más que un lugar con máquinas, se convirtió en un espacio seguro, un punto de encuentro para tejer comunidad, cuidar la salud mental y desconectarse del estrés diario. Queremos seguir ampliando la cobertura en el país, consolidando una red cada vez más robusta que promueva estilos de vida más saludables e integrales”

Una década resignificando el bienestar en el país

Coincidiendo con esta celebración, Smart Fit presenta en el país su campaña de aniversario “Más que un lugar para entrenar”, una apuesta estratégica que busca visibilizar el impacto del ejercicio en la salud mental, la construcción de comunidad y el tejido social. La iniciativa parte del principio de que ir a un centro de acondicionamiento físico trascendió la búsqueda estética para convertirse en un espacio seguro de desconexión, autocuidado y salud emocional.  

A través de esta línea narrativa, que integra la premisa de que la disciplina y el esfuerzo ocurren antes de alcanzar cualquier meta, la cadena busca reconocer el proceso diario de sus más de medio millón de afiliados en Colombia, promoviendo un entorno inclusivo donde el bienestar es abordado desde la integralidad y la sostenibilidad en el tiempo. 

Diez años de expansión: más de 236 sedes
Cuando Smart Fit inició operaciones en Colombia en 2016, su presencia estaba concentrada principalmente en Bogotá, Medellín y Cali. Cinco años después, en 2021, la compañía alcanzaba las 130 sedes. Desde entonces, aceleró su expansión hasta llegar a 143 sedes en 2023, 174 en 2024 y 224 al cierre de 2025, año en el que abrió 30 nuevas unidades. En 2026, la red llegó a más de 236 sedes en funcionamiento.   

Este crecimiento ha llevado el modelo a ciudades y municipios intermedios como Valledupar, Armenia, Cúcuta, Facatativá, San Gil, Pitalito, Buga, Copacabana y La Ceja, ampliando el acceso a una oferta de entrenamiento de alto estándar fuera de los principales centros urbanos. A escala regional, el Grupo Smart Fit cuenta con más de 2.100 centros y más de 5,5 millones de afiliados activos en América Latina, mientras que su operación colombiana se ha consolidado como una de las más importantes dentro de su expansión internacional.   

La expansión física ha estado acompañada por una evolución constante en la experiencia de los usuarios. Durante estos diez años, Smart Fit ha incorporado herramientas tecnológicas y ecosistemas digitales como la prescripción de rutinas personalizadas con inteligencia artificial a través de su aplicación móvil, el control de aforos en tiempo real y la masificación de alianzas estratégicas para facilitar el acceso a programas de bienestar corporativo. Estas herramientas hacen parte de una apuesta por democratizar la práctica de la actividad física y adaptarla a las necesidades de personas con diferentes rutinas, edades y objetivos.

Una década que abre una nueva etapa
Al completar diez años de presencia en Colombia, Smart Fit llega a una nueva etapa en un mercado que continúa ampliando su alcance: según registros del DANE, el 56% de los colombianos realiza algún tipo de ejercicio. Para la compañía, este contexto abre nuevas oportunidades para seguir acercando el fitness de calidad a más personas, mientras profundiza su red de infraestructura, la innovación digital y el fortalecimiento de su comunidad en los próximos años.

“Con el crecimiento de esta década queremos reconocer también todo lo que ocurre antes de alcanzar una meta. Detrás de cada logro hay disciplina, preparación y constancia, valores que vemos reflejados tanto en los deportistas como en las personas que todos los días trabajan por convertirse en una mejor versión de sí mismas. Creemos que el bienestar se construye a través de pequeños esfuerzos sostenidos en el tiempo, y que ir a entrenar transforma vidas más allá del físico. Queremos seguir democratizando el fitness de calidad y generando más oportunidades para que los colombianos integren la actividad física, la salud mental y el disfrute en su vida cotidiana”, concluyó Sarasti.


Vehículos eléctricos crecen 221,7% y alcanzan cifras récord: así se expande el negocio de la movilidad eléctrica en Colombia


 La movilidad eléctrica acaba de alcanzar un nuevo máximo en Colombia. Entre enero y septiembre de 2026 se matricularon 39.784 vehículos 100% eléctricos, un crecimiento del 221,7% frente al mismo periodo del año anterior. Solo en septiembre ingresaron 5.895 nuevas unidades, la cifra mensual más alta registrada hasta la fecha y un aumento del 217,3% frente a septiembre de 2025.

El avance también empieza a modificar la composición del mercado automotor. En septiembre, los vehículos eléctricos e híbridos sumaron 17.156 matrículas y representaron el 50,7% de los vehículos nuevos registrados durante el mes, una señal de que las tecnologías de bajas y cero emisiones empiezan a ganar una participación cada vez más relevante entre los consumidores colombianos.

Pero vender más vehículos es apenas una parte de la transformación. Cada nueva unidad que entra en circulación aumenta también la necesidad de infraestructura de carga, suministro de energía, plataformas tecnológicas, interoperabilidad, mantenimiento especializado, gestión de flotas, soluciones de datos y nuevos servicios capaces de acompañar un parque automotor con necesidades diferentes a las de los vehículos tradicionales.

Uno de los mayores desafíos está precisamente en la infraestructura. En julio de 2026, el Ministerio de Minas y Energía expidió una nueva regulación para simplificar el proceso de conexión de estaciones de carga de acceso público a la red eléctrica, buscando reducir barreras, agilizar trámites y generar mejores condiciones para la expansión de esta infraestructura en ciudades y regiones.
El país también avanza hacia una red de carga cada vez más conectada. La Unidad de Planeación Minero Energética desarrolló durante 2026 el Sistema de Interoperabilidad de Electromovilidad (SIEM), que integra bajo un estándar común la información de los puntos de carga y permite que operadores, aplicaciones y prestadores de servicios compartan datos relacionados con ubicación, disponibilidad, tarifas y sesiones de carga.

Para Diego Laverde, gerente de Negocios Internacionales de Corferias y vocero de Econexia, estas transformaciones muestran cómo el crecimiento de una industria puede abrir oportunidades para empresas que inicialmente no se identificaban como parte del sector automotor.

“Cuando una tecnología comienza a ganar escala, alrededor de ella aparece una cadena de necesidades completamente nueva. La movilidad eléctrica requiere energía, infraestructura, software, datos, operación y servicios especializados. Eso significa que la oportunidad no está únicamente para quien fabrica o comercializa un vehículo, sino también para muchas empresas que pueden integrarse como proveedores, desarrolladores o aliados dentro de este nuevo ecosistema”, señala Laverde.

Esta nueva cadena también plantea un reto de coordinación. Una estación de carga, por ejemplo, involucra capacidades del sector energético, infraestructura eléctrica, tecnología, operación, sistemas de pago e información para el usuario. A medida que aumenta el número de vehículos, la capacidad para articular estos actores adquiere tanta relevancia como el propio crecimiento de las matrículas.

La regulación ha comenzado a responder a esa necesidad. Desde finales de 2025, Colombia estableció lineamientos de interoperabilidad para las estaciones públicas, incluyendo estándares comunes y mecanismos para compartir información. En 2026, la UPME avanzó con la guía técnica para integrar estos datos y, posteriormente, el Gobierno simplificó el procedimiento de conexión de nuevos proyectos de carga.

Esto crea un escenario en el que compañías provenientes de distintos sectores pueden encontrarse dentro de una misma cadena de valor: proveedores energéticos y eléctricos, desarrolladores de tecnología, operadores de infraestructura, empresas de movilidad, compañías de mantenimiento y prestadores de servicios complementarios.

En este contexto, los ecosistemas empresariales adquieren relevancia para identificar capacidades complementarias y acercar empresas que puedan responder conjuntamente a las nuevas necesidades del mercado. Econexia, el ecosistema digital de conexiones y negocios de Corferias, reúne dentro de sus comunidades empresariales actores vinculados con industria, construcción, energía, medio ambiente, logística, transporte y diferentes servicios empresariales.

“Las transformaciones económicas generan oportunidades cuando las empresas logran identificar dónde encajan dentro de una nueva cadena de valor. Para muchas compañías, el crecimiento de la movilidad eléctrica puede representar un mercado que antes no tenían contemplado. El primer paso es entender qué necesidades están surgiendo y con qué actores necesitan conectarse para responder a ellas”, agrega Laverde.

Con cerca de 40.000 vehículos eléctricos matriculados en apenas nueve meses y nuevos récords mensuales de adopción, la siguiente etapa de la movilidad eléctrica en Colombia no dependerá únicamente de cuántos vehículos lleguen a las calles, sino de la capacidad empresarial para construir la infraestructura, la tecnología y los servicios que permitan sostener ese crecimiento. El vehículo es la cara más visible de la transformación, pero buena parte de las nuevas oportunidades de negocio empieza a desarrollarse alrededor de él.

sábado, octubre 10, 2026

Hacer rendir el mercado: el nuevo desafío de las familias colombianas frente al costo de vida


Hacer mercado se ha convertido en un ejercicio de planificación para las familias colombianas. En un contexto de presión sobre el costo de vida, los hogares enfrentan el desafío de distribuir mejor sus ingresos, priorizar los productos esenciales y encontrar alternativas que les permitan mantener su consumo sin comprometer su presupuesto.

De acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la inflación anual alcanzó el 6,29 % en septiembre de 2026, una cifra que mantiene vigente la conversación sobre el poder adquisitivo de los consumidores y la importancia de tomar decisiones de compra más informadas.

Pero el desafío no consiste únicamente en encontrar precios más bajos. También implica identificar qué productos se necesitan, en qué cantidades y con qué frecuencia deben adquirirse. Mientras los hogares numerosos pueden encontrar ventajas en las presentaciones familiares, las personas que viven solas o las familias pequeñas pueden preferir cantidades menores para evitar desperdicios y controlar sus gastos.

Esta diversidad de necesidades está impulsando nuevas formas de entender la experiencia de compra. En este escenario, Makro Colombia viene evolucionando su propuesta comercial bajo el concepto «Makro también es Mikro», una iniciativa que busca responder a los diferentes hábitos de consumo de los colombianos, ofreciendo productos en presentaciones grandes y pequeñas, opciones de compra por unidad o cantidad y precios competitivos para el ahorro cotidiano.

"Hoy entendemos que cada hogar tiene necesidades y presupuestos diferentes. Con Makro también es Mikro queremos que los colombianos tengan la libertad de comprar lo que realmente necesitan, ya sea una unidad o una presentación familiar, y encuentren alternativas que les permitan hacer rendir su dinero sin sacrificar calidad. Nuestra evolución consiste precisamente en adaptarnos a esas nuevas formas de consumo”, señala Ximena Restrepo, gerente de Marketing de Makro Colombia.

En línea con esta propuesta, la compañía cuenta con promociones semanales en distintas categorías de consumo cotidiano. Entre el 9 y el 15 de octubre, por ejemplo, contempla las siguientes alternativas:

Entre las ofertas disponibles se destacan descuentos de hasta el 25 % en productos esenciales de la despensa, como arroz y aceites, y del 30 % en granos. En proteínas, los consumidores podrán encontrar descuentos de hasta el 30 % en pollo y cortes seleccionados de carne de res y cerdo, así como de hasta el 35 % en pescados y mariscos. La oferta también incluye reducciones de entre el 20 % y el 25 % en lácteos, del 25 % en referencias seleccionadas de uvas y arándanos, y del 50 % en ajo importado. Por su parte, en la categoría de aseo y cuidado personal habrá descuentos de hasta el 30 % en productos de cuidado oral y capilar de marcas seleccionadas.

Más allá de las promociones, aprovechar las oportunidades de ahorro requiere adoptar hábitos de consumo más conscientes. Elaborar una lista antes de salir de compras, comparar precios por unidad de medida, planificar los menús y seleccionar presentaciones acordes con el consumo real del hogar son algunas de las decisiones que pueden contribuir a evitar gastos innecesarios.

En este contexto, la posibilidad de elegir entre diferentes tamaños, cantidades y categorías adquiere mayor relevancia. Comprar mejor no significa necesariamente comprar más, sino encontrar el equilibrio entre precio, calidad y necesidades reales.

Con su apuesta «Makro también es Mikro», la compañía busca acompañar esa transformación de los hábitos de consumo, ofreciendo alternativas tanto para quienes realizan compras de abastecimiento como para quienes necesitan resolver las compras del día a día.

Las ofertas mencionadas están vigentes del 9 al 15 de octubre de 2026 o hasta agotar existencias. Aplican términos, condiciones y disponibilidad según cada tienda.