Cusezar, la Fundación Cardioinfantil y Make-A-Wish, se unen para hacer
realidad los sueños de 11 niños, diagnosticados con enfermedades crónicas,
entre ellas: lupus, síndrome de Prune Belly, leucemia linfoblástica aguda,
entre otros. De ellos, 10 niños están siendo tratados en la Fundación
Cardioinfantil – LaCardio, institución que ha sido el puente para unir a
Cusezar con Make-A-Wish como parte de su tratamiento integral, para llenar de alegría el corazón de los
niños y de sus familias.
“La iniciativa se alinea
con nuestra cultura organizacional, que tiene dentro de sus valores
sensibilizar a nuestros colaboradores en “Servir desde el Corazón”. Creemos que
estas alianzas estratégicas transforman vidas, entornos y a la sociedad en
general. Todos los niños y niñas merecen tener una infancia feliz y llena de
sueños. Por eso, nos aliamos con la Fundación Cardio infantil y Make-A-Wish,
para transformar sus vidas y la de sus familias a través de un servicio desde
el corazón”, mencionó Susana Peláez, gerente general de Cusezar.
Desde que se iniciaron
las conversaciones entre las partes de esta alianza, hace 3 meses, se han
cumplido los sueños de 8 menores, entre los cuales están Samuel Santiago
Palacios de once años, quien acompañado por sus padres Fabián y Katerin tuvo la
oportunidad de volar en un simulador de helicóptero de la Fuerza Aeroespacial
Colombiana.
“Esta experiencia ha
cambiado mi manera de pensar en muchos sentidos, pero particularmente mi
perspectiva se ha transformado ya que veo
y afronto las cosas diferente. Ahora comprendo que los problemas
cotidianos, ya sean laborales o personales, carecen de peso en comparación con
las dificultades y necesidades que enfrentan otros seres humanos. Compartir el
sueño de Samuel nos permitió conocerlo como persona, entender su espíritu, su
familia y sus notables capacidades mentales y espirituales para afrontar las
adversidades. Me llevo una lección de vida invaluable con dos aprendizajes
significativos. En primer lugar, independientemente de las dificultades que
enfrentemos, siempre hay oportunidades para ayudar a alguien más, especialmente
en estos tiempos donde el egoísmo prevalece. En segundo lugar, nuestros
problemas diarios son considerablemente menores en comparación con los desafíos
que enfrentan otras personas”, comentó Juan Camilo Chaves, voluntario de
Cusezar desde el área de Transformación Digital.
Para el cumplimiento de
los sueños, Cusezar creó 11 grupos de 120 colaboradores y cada uno tiene
asignado el deseo de un niño o niña. Siguiendo la metodología de Make-A-Wish,
se han encargado de hablar con cada uno y sus acudientes para entender a
profundidad el deseo, así como su estado médico, para iniciar la planeación y
llevarlo a la realidad.
Para la Fundación
Cardioinfantil – LaCardio, conectar empresas para que se sumen a su propósito
misional de salvar la vida de los niños del país es fundamental, el hospital
que este año cumple 50 años ha tenido como filosofía impactar la vida de los
niños con cardiopatías congénitas y trabajar de la mano de Make-A-Wish para,
además de la salud, regalarle un momento que recuerden para siempre ha sido de
gran relevancia no solo para los niños, también para sus familias.
“Que una empresa como
Cusezar se sume a nuestra causa, para hacer realidad los deseos de los niños
junto a Make-A-Wish, es una muestra de la alineación que tenemos hoy las
organizaciones: Sincronizarnos para trascender en lo que hacemos, impactando la
vida de las personas, en este caso: los niños y sus familias” comenta Juan
Gabriel Cendales, CEO de la Fundación Cardioinfantil – LaCardio.
Para la acogida de cada
uno, los diferentes grupos han implementado estrategias que buscan estrechar
los vínculos con cada uno de ellos, mientras hacen todo lo posible por cumplir
ese anhelo que tienen. En ese sentido, ha sido clave que dentro de cada grupo
existan personas encargadas de comunicarse con el menor y su núcleo cercano,
haciéndoles llegar mensajes de cariño y ánimo e incluso contándoles en qué
estado se encuentra dicho sueño.
“Para Make-A-Wish
contar con aliados como Cusezar y La Cardio es una fortuna, encontrar equipos
de personas que creen en el poder de los deseos y que se comprometen con y por
nuestros niños y niñas para transformar sus vidas. Lo que hacemos está
generando un cambio, un efecto positivo en por lo menos 143 personas, ya que
hemos podido identificar que al cumplir un deseo estamos creando una
experiencia inigualable para cada una de las personas involucradas en un
deseo”. Afirma la entidad.