En Colombia, crear empresa sigue siendo una de las principales vías para generar ingresos y oportunidades. Solo durante 2025 se crearon 311.688 empresas en el país y el 99,3% correspondió a microempresas, según Confecámaras. Aún así, uno de los mayores desafíos resulta después de abrir un negocio: desarrollar las capacidades para administrarlo, hacerlo crecer y sostenerlo en el tiempo. De las empresas creadas en 2019, cerca del 32% permanecía activa cinco años después.
En el marco del Día Mundial del Emprendimiento, la Fundación Lafayette destaca una apuesta construida alrededor de una premisa: emprender también requiere conocimiento. Para ello, ha desarrollado diferentes rutas que responden a las necesidades de clientes y transformadores de la industria textil, microempresarios de comunidades cercanas a su operación y mujeres cabeza de hogar.
Esta apuesta se articula principalmente a través de Hilando Empresa, Transferencia de Conocimiento y Gerencia de sí misma, programas que integran formación, mentoría, desarrollo de capacidades y acompañamiento para convertir el conocimiento en mejores decisiones de negocio.
Hilando Empresa, creado en 2013, fortalece las habilidades administrativas y empresariales de confeccionistas y transformadores del ecosistema textil. Desde su creación ha acompañado a 1.022 personas en Colombia, Ecuador y México; 643 son mujeres y 739 participantes corresponden a Colombia. Además, 51 emprendedores han recibido capital semilla y cerca de 100 otros incentivos para fortalecer sus negocios.
Por su parte, Transferencia de Conocimiento está dirigido a microempresarios de las comunidades vecinas a la operación de Lafayette en Bogotá. El programa identifica necesidades de los negocios y desarrolla una ruta alrededor de estrategia, finanzas, mercadeo y servicio al cliente, con la participación de colaboradores de Lafayette que transfieren su experiencia como mentores, en el marco del programa de Voluntariado Corporativo de la fundación. En 2024, participaron 53 microempresarios, 32 culminaron la formación y cinco emprendimientos recibieron capital semilla.
Cuando el conocimiento se convierte en crecimiento
Una de las historias que refleja esta apuesta es la de Rosa Norelly Moreno Quevedo, fundadora de Huevos El Amanecer, quien identificó una oportunidad en la comercialización de huevos rojos sabaneros.
Norelly inició su emprendimiento con un capital de $700.000. A través del programa de Transferencia de Conocimiento de la Fundación Lafayette, fortaleció el manejo de sus finanzas, comprendió mejor los costos de su negocio, amplió su base de clientes y creó una marca propia para posicionarse en un mercado especializado al norte de Bogotá.
Hoy, Huevos El Amanecer, comercializa más de 77.000 huevos al año y trabaja en su expansión hacia nuevos clientes y mercados.
“La formación me permitió ordenar mis finanzas, entender mejor mis costos y empezar a tomar decisiones pensando en cómo crecer. Crear Huevos El Amanecer también significó empezar a verme y entenderme como empresaria y tener una visión mucho más clara de hacia dónde quiero llevar el negocio”, afirma Rosa Norelly Moreno Quevedo, beneficiaria del programa de Transferencia de Conocimiento de la Fundación Lafayette.
Estas experiencias plantean un desafío que va más allá de incentivar la creación de empresas: lograr que quienes emprenden tengan acceso al conocimiento, las herramientas y el acompañamiento necesarios para convertir una iniciativa en un negocio capaz de generar oportunidades y ser sostenibles en el tiempo.
