jueves, octubre 20, 2016

La Herencia, 5 años de un viaje por Colombia

Hace cinco años en una vieja casa de la zona de Quinta Camacho, Valentina Builes hizo realidad el sueño de su vida: abrir su propio restaurante.
Habiéndose críado entre los fogones del restaurante de su mamá, el reconocido ‘Entrepués’ – ubicado en la salida norte de Bogotá –, para Valentina lo más natural era seguir su trayectoria entre fogones y a pesar de haberse formado en principio como abogada, no pudo escapar al llamado de la vocación y terminó por estudiar cocina en Estados Unidos.
Pero su visión siempre fue clara: ella quería construir país desde la cocina y por eso, tomó todo el aprendizaje adquirido en Norteamérica y abrió La Herencia: un restaurante donde el comensal puede darse un viaje por diferentes rincones del país sin abandonar su mesa.
En el menú de este restaurante, que está celebrando sus primeros 5 años de vida, encontrarán delicias de la Costa Caribe, manjares de la región central y por supuesto, fantásticas preparaciones de la zona Pacífica.
“Mi idea siempre ha sido la de permitirle a los clientes vivir una experiencia verdaderamente colombiana” asegura Valentina, quien ha trabajado arduamente en acompañar los sabores tradicionales de las recetas de antaño con presentaciones más contemporáneas y llamativas.
En el menú de La Herencia, el comensal encontrará desde increíbles preparaciones caribeñas como la posta cartagenera hasta platillos tradicionales como el sancocho trifásico o la lechona, pasando por sabores de la costa occidental del país con platillos como la cazuela de mariscos al estilo Pacífico.
“Hemos trabajado en un menú que no sea regionalista, sino nacionalista”, explica Valentina y agrega que constantemente están explorando sabores de regiones para que sus comensales encuentren siempre sorpresas colombianas en el menú. “Queremos ser un restaurante en el que se viva una auténtica experiencia colombiana, tanto para los locales como para los extranjeros”, comenta Builes.
Y es que, cómo destaca esta joven chef y empresaria, La Herencia es una rareza en el mercado gastronómico de la ciudad: “En Bogotá se abren muchísimos restaurantes a diario, pero los referentes de cocina colombiana son muy pocos y queremos que la gente vea a La Herencia como el lugar donde la colombianidad cabe en una mesa”.
Cáterin para eventos
Pensando en las nuevas generaciones y en su diario vivir, La Herencia ha abierto una nueva ala a su negocio: el cáterin para eventos. No importa si es una celebración de cumpleaños, boda o laboral, o una reunión de trabajo, el restaurante brinda el servicio de alimentación colectiva y provee una cantidad determinada de comida y bebida.

“Uno de los valores agregados que tenemos es la magia. Los restaurantes deben tener ese ingrediente especial, que no es más que esa pasión y entrega en todo lo que ofrecen, desde la comida hasta el ambiente y la facilidad para los comensales. De esta forma todos los que ofrezcan un evento con el apoyo de nuestra cocina se sentirán orgullosos de atender a un extranjero dándole a conocer nuestra gastronomía colombiana”, sostiene Builes.

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